Predicaciones

I RESUMEN DEL MENSAJE ANTERIOR
Hemos hablado en las últimas semanas de como derrotar a 4 de nuestros peores enemigos íntimos: El temor, la confusión, la amargura y el rechazo.
Estuvimos mirando hacia adentro, pero hoy vamos a volver a mirar hacia adelante

 

II       INTRODUCCIÓN
 
Hoy quiero hablarte de un tema que a Dios le interesa mucho, y es que todos sus hijos demos buenos frutos, que seamos muy productivos en todas las áreas de nuestras vidas.
Mateo 7:17-2017Así, todo buen árbol da buenos frutos, pero el árbol malo da frutos malos. 18No puede el buen árbol dar malos frutos, ni el árbol malo dar frutos buenos. 19Todo árbol que no da buen fruto, es cortado y echado en el fuego. 20Así que, por sus frutos los conoceréis.”
Aquí Jesús nos compara con árboles que deben dar frutos, la persona buena dará buen fruto y la persona mala dará malos frutos, sabremos quién es quién por los frutos que demos.
Dios nos diseñó para dar buenos frutos, y como estamos seguros de que hemos iniciado en una nueva temporada en la presencia de Dios, el mensaje de hoy lleva por título: Una nueva temporada de buenos frutos.
 

III      EL SIGNIFICADO DE DAR BUENOS FRUTOS
 
¿Qué significa dar buenos frutos? La parábola del sembrador nos da mucha luz acerca  del tema.
 
Mateo 13:2323Mas el que fue sembrado en buena tierra, éste es el que oye y entiende la palabra, y da fruto; y produce a ciento, a sesenta, y a treinta por uno.”
Y este versículo está íntimamente relacionado con uno del Antiguo Testamento:
Deuteronomio 28:11Acontecerá que, si oyeres atentamente la voz de Jehová tu Dios, para guardar y poner por obra todos sus mandamientos que yo te prescribo hoy, también Jehová tu Dios te exaltará sobre todas las naciones de la tierra. 2Y vendrán sobre ti todas estas bendiciones, y te alcanzarán, si oyeres la voz de Jehová tu Dios."
La consecuencia de dar buenos frutos es que todas esas bendiciones te alcanzarán. Todos queremos ser bendecidos, entonces, ocupémonos de oír palabra, de entenderla y ponerla por obra.
 
 Dar buenos frutos es poner por obra la palabra de Dios, pero para eso necesitas oír y entender su palabra.
        
Poner por obra la palabra de Dios  no significa no equivocarse o hacerlo todo bien, porque eso sería estar regresando al tiempo de la Ley de Moisés, donde había 613 leyes que cumplir y era, prácticamente imposible cumplirlas todas a cabalidad.
 
Poner por obra su palabra significa que en tu corazón quieres hacer la voluntad de Dios y no quieres equivocarte, esto significa dar buenos frutos, en el tiempo de la gracia.
 
Dar buenos frutos es amar a Dios.
 
Cuando la palabra de Dios dice que el principal mandamiento, que equivale a cumplir toda la Ley y los profetas, es amar a Dios con todo el corazón, con toda la mente, con toda el alma y con todas tus fuerzas, se refiere a esto, a que, en lo profundo de tu corazón lo que más anheles sea poner por obra su palabra.
 
Esto fue lo que le dio al rey David el título de ser un hombre perfecto y conforme al corazón de Dios, a pesar de ser alguien que se equivocó varias veces y de maneras tremendas: con mentiras, deseos impuros, maquinaciones, adulterio, asesinatos, etc.
 
El corazón con el que hagas las cosas dará fruto.
Jeremías 17:1010Yo Jehová, que escudriño la mente, que pruebo el corazón, para dar a cada uno según su camino, según el fruto de sus obras.”
 
No es lo que haces, sino el corazón con el que lo haces los frutos que Dios está buscando de ti, ¿Haces las cosas por religión? ¿Haces las cosas por tradición? ¿Haces las cosas por comodidad, por temor, por limpiar tu conciencia o por la recompensa? ¡Cuidado! Hay que asegurarnos que las estamos haciendo por amor a Dios, si queremos dar buenos frutos.
 

IV      LA SABIA DE LOS FRUTOS ES EL ARREPENTIMIENTO
        
Quiero que vayamos al tiempo de Juan el Bautista, cuando inició su ministerio de bautizar a la gente que se arrepentía y decidía seguir a Jesús.
 
Mateo 3:4-74Y Juan estaba vestido de pelo de camello, y tenía un cinto de cuero alrededor de sus lomos; y su comida era langostas y miel silvestre. 5Y salía a él Jerusalén, y toda Judea, y toda la provincia de alrededor del Jordán, 6y eran bautizados por él en el Jordán, confesando sus pecados.7Al ver él que muchos de los fariseos y de los saduceos venían a su bautismo, les decía: ¡Generación de víboras! ¿Quién os enseñó a huir de la ira venidera?
Juan comenzó a predicar acerca de que el Mesías anunciado en las Escrituras venía tras de él, que el solo era uno que le estaba abriendo el camino a Jesús y los invitaba a que se arrepintieran de sus pecados y de su manera de seguir a Dios (las 613 leyes) y creyeran que solo en el Mesías había salvación.
Y de repente vio formados en la fila de los que se iban a bautizar y a confesar sus pecados a los fariseos y saduceos, que eran dos de los grupos judíos más radicales que se oponían a las enseñanzas de Jesús, y les dice: ¡Generación de víboras! ¿Quién los enseñó a huir del infierno? Que significa ¿Ya aprendiste a huir del infierno? Porque enseñaba que solo en Jesús se podrían librar del infierno.
Pero al instante les advierte:
Mateo 3:8 8Haced, pues, frutos dignos de arrepentimiento,”
Juan el Bautista les estaba diciendo: Si van a seguir al Mesías y se van a bautizar, arrepiéntanse y después den frutos dignos de ese arrepentimiento.
Dar frutos implica arrepentirse.
Para dar frutos primero se necesita haberse arrepentido.
Arrepentirse es la palabra griega Metanoia, que significa, cambio de mentalidad, cambio de actitud, que resulta en un cambio de estilo de vida.
Tu arrepentimiento, cuando aceptaste a Jesús y te bautizaste, implicó un compromiso tuyo por cambiar tu forma de pensar, tu forma de actuar y, por ende, un cambio completo de tu estilo de vida.
El arrepentimiento es la savia de tus frutos.
La savia que corre en los árboles es la que lo alimenta al árbol para dar buenos  frutos, según la calidad de la savia será la calidad de los frutos, bueno, la savia en tu vida es el arrepentimiento, la calidad o lo real de tu arrepentimiento, las ganas que realmente tengas de tener una vida nueva serán las que te hagan dar buenos frutos.
¿Recuerdas a la mujer que lavó los pies a Jesús con sus lágrimas, con un perfume carísimo y con sus besos? En ella estaba la savia que da los mejores frutos para Dios:
Lucas 7:47 " 47Por lo cual te digo que sus muchos pecados le son perdonados, porque amó mucho; mas aquel a quien se le perdona poco, poco ama."
El amor a Dios está íntimamente ligado al arrepentimiento que es el entendimiento de lo que realmente significa para ti el perdón de tus pecados y entonces, cambiar totalmente tus prioridades de vida por amor a Dios.
Debes bautizarte.
Romanos 6:44Porque somos sepultados juntamente con él para muerte por el bautismo, a fin de que como Cristo resucitó de los muertos por la gloria del Padre, así también nosotros andemos en vida nueva.”
Si estás siguiendo a Jesús y no te has bautizado, es tiempo de que lo hagas. Si llevas tiempo en Cristo y aun no sabes si bautizarte o no, preocúpate, no has entendido nada, porque no has entendido el principio de la vida cristiana y te sugiero preguntar a tus líderes de Grupo de Vida, para que tomes bien esa importante y determinante decisión de bautizarte.
 

V       LA DIGNIDAD DEL ARREPENTIMIENTO

Mateo 3:8 8Haced, pues, frutos dignos de arrepentimiento,”
Me llama la atención que no se trata de dar cualquier fruto, sino que nuestros frutos tienen que ser dignos del arrepentimiento que tuvimos cuando decidimos bautizarnos y seguir a Cristo.
El arrepentimiento tiene su dignidad.
Dignidad es la cualidad de algo que merece respeto, y el arrepentimiento merece mucho respeto, porque no tiene que ver contigo sino con el que te dio la posibilidad de que al arrepentirte salvaras tu vida eterna y tuvieras una vida nueva en la tierra.          
 

VI      UNA NUEVA TEMPORADA DE BUENOS FRUTOS
 
Hoy las series de televisión se hacen por temporadas, y nuestras vidas también tienen temporadas. A lo mejor estás consciente que no has dado los mejores frutos en tu vida, o sabes que puedes dar mejores frutos. Jesús enseñó:
Lucas 13:6-96Dijo también esta parábola: Tenía un hombre una higuera plantada en su viña, y vino a buscar fruto en ella, y no lo halló. 7Y dijo al viñador: He aquí, hace tres años que vengo a buscar fruto en esta higuera, y no lo hallo; córtala; ¿para qué inutiliza también la tierra? 8Él entonces, respondiendo, le dijo: Señor, déjala todavía este año, hasta que yo cave alrededor de ella, y la abone. 9Y si diere fruto, bien; y si no, la cortarás después.”
No te desanimes, Jesús es ese viñador que siempre confiará en ti para que inicies una nueva temporada para dar mejores frutos.
Si dejas que Jesús te rodee en todo lo que hagas y cave para ti, como el viñador cava para que su higuera reciba mejor el agua y los nutrientes a su alrededor, seguro desde este día estarás comenzando una nueva temporada de buenos frutos.
 
 
 

 

 

Contacto

Iglesia Plenitud en Cristo
Zempoala #9 entre calle Angelina y Apolinar Castillo
Xalapa Veracruz 91060, Mexico.
info@plenitudencristo.org
Facebook         Twitter    Twitter

Suscríbete

Recibe en tu correo El Boletin Electrónico

Síguenos

Copyright © Plenitud en Cristo 2018 All rights reserved