Predicaciones

I          INTRODUCCIÓN
 
Cuando termina un año, siempre es tiempo de hacer planes. Nos gusta planear lo que queremos hacer el año nuevo que inicia. Veamos qué dice Dios acerca de los planes.
(NVI) Jeremías 29:11 “11 Porque yo sé muy bien los planes que tengo para ustedes —afirma el Señor—, planes de bienestar y no de calamidad, a fin de darles un futuro y una esperanza.”

La versión Reina-Valera dice:
Jeremías 29:11 “11Porque yo sé los pensamientos que tengo acerca de vosotros, dice Jehová, pensamientos de paz, y no de mal, para daros el fin que esperáis.”
 

Esta versión dice que debemos esperar un futuro, debemos esperar algo, no debemos ir por la vida solo viendo a ver qué sucede, sino debemos esperar algo y eso implica que debemos planear como llegar hasta ahí, de la misma forma que lo hace Dios, Dios tiene planes para ti y son para tu bien, para darte un futuro lleno de bienestar, de aquí que el mensaje de hoy lleva por título: Un año nuevo lleno de bienestar.
 
 
II        EL PLAN DE PLANES
 
Es interesante entender, para valorar, que Dios tiene planes para tu vida, planes solo de bien, esto quiere decir que todas las malas circunstancias por las que llegamos a atravesar son solo temporales, son solo parte del proceso en lo que llegan esos tiempos de bienestar.
 
Pero Dios tiene un plan principal dentro de los planes que tiene para ti, que es que te enamores de su Hijo Jesucristo. Su mayor y mejor plan para nuestra vida es que terminemos en el cielo, viviendo una eternidad a su lado, por eso dice la Escritura:
 
Efesios 1:3-5 “3Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que nos bendijo con toda bendición espiritual en los lugares celestiales en Cristo, 4según nos escogió en él antes de la fundación del mundo, para que fuésemos santos y sin mancha delante de él, 5en amor habiéndonos predestinado para ser adoptados hijos suyos por medio de Jesucristo, según el puro afecto de su voluntad,”
 
Que tú lo ames a Él porque entiendes que Él te amó primero y planeó el sacrificio de Cristo para que no te perdieras en el infierno, sino que vivieras una eternidad con él, ese es el plan dentro de los planes de Dios para tu vida.
De nada serviría que Dios te diera una vida en abundancia aquí en la tierra si terminaras perdido en el infierno por la eternidad. Seguir a Cristo en la tierra es porque entiendes y crees que es el camino a la vida eterna.
 
 
III       UN PLAN EN LA TIERRA
 
Para empezar, los planes de este próximo año nuevo deberían de formar parte de un mayor plan a largo plazo, es decir, no es bueno ir planeando de año en año, Dios planeó tu vida entera, aun tu eternidad, nosotros debemos tener planes a largo plazo y cada fin de año debería ser tiempo para revisar, alinear y mejorar o cambiar si es necesario los planes de ese próximo año.
 
A finales del año 2015, hace dos años, prediqué dos semanas acerca de algunos principios para tener un año próspero. Mi consejo es que vaya a nuestra página de internet www.plenitudencristo.org y consiga los textos, ahí están.
El mensaje de hoy bien podría ser una continuación de esos principios. Hoy quiero hablarle de cuatro principios en los que podría usted basar sus planes para año nuevo, estos principios son: El amor, la gratitud, la siembra y la fe.
 
 
IV       EL PRINCIPIO DEL AMOR
 
El primer principio en el que debe basar todos sus planes debe ser el amor, el amor a Dios y el amor a la gente. Ya le prediqué cinco semanas seguidas acerca de vivir en el Ágape, en el amor incondicional, como la fuente de todo lo que hagamos en la tierra.
Pero no quise dejar de mencionarlo, porque es en este principio que se debe basar todo lo que queremos que prospere.
 
Colosenses 3:17 “17Y todo lo que hacéis, sea de palabra o de hecho, hacedlo todo en el nombre del Señor Jesús, dando gracias a Dios Padre por medio de él.”
 
Hacerlo todo en el nombre de Jesús es hacerlo todo en amor, porque Jesús es la manifestación del amor del Padre y su sacrificio, que fue lo que le dio un Nombre sobre todo nombre, fue por  amor. Así que cada que usted haga algo en el nombre de Jesús lo debemos hacer por amor, de otra manera estaríamos siendo incongruentes.
 
 
V         EL PRINCIPIO DE LA GRATITUD
 
El segundo principio es el de la gratitud. Debemos vivir más enfocados en agradecer lo que tenemos que en preocuparnos por lo que no tenemos. La Biblia dice:
 
2a Timoteo 3:1-2 “1También debes saber esto: que en los postreros días vendrán tiempos peligrosos. 2Porque habrá hombres amadores de sí mismos, avaros, vanagloriosos, soberbios, blasfemos, desobedientes a los padres, ingratos, impíos,”
 
Quiero que note que la ingratitud está a la par de la soberbia, el orgullo, la blasfemia y la desobediencia.
 
Efesios 5:4 “ 4ni palabras deshonestas, ni necedades, ni truhanerías, que no convienen, sino antes bien acciones de gracias.”
 
Antes bien debemos ser personas agradecidas con Dios que nos bendice y con la gente que nos ha bendecido. Debemos de cuidar que nos pase como le pasó al pueblo de Dios con Gedeón.
 
Jueces 8:34-35 “34Y no se acordaron los hijos de Israel de Jehová su Dios, que los había librado de todos sus enemigos en derredor; 35ni se mostraron agradecidos con la casa de Jerobaal, el cual es Gedeón, conforme a todo el bien que él había hecho a Israel.”
 
El pueblo de Dios fue desagradecido con Dios y con Gedeón, a quien Dios usó para liberarlo de los madianitas.
 
La gratitud trae paz.
 
Seamos agradecidos. La gratitud alimenta la paz, el estrés y la preocupación vienen cuando pasamos más tiempo pensando en lo que no tenemos que en agradecer lo que tenemos. La gratitud alimenta la paz, la paz alimenta la confianza, la confianza alimenta la fe, y la fe mueve a Dios.
 
 
VI       EL PRINCIPIO DE LA SIEMBRA
 
Un tercer principio en el que debe basar la prosperidad de sus planes de este nuevo año es en el principio de la siembra y la cosecha:
 
2ª Corintios 9:6-7 “6Pero esto digo: El que siembra escasamente, también segará escasamente; y el que siembra generosamente, generosamente también segará. 7Cada uno dé como propuso en su corazón: no con tristeza, ni por necesidad, porque Dios ama al dador alegre.”
 
Este principio no solo se refiere a la cantidad que siembras sino también a la cantidad de veces que siembras. Una parcela no da buenos frutos si siembras poca semilla, pero tampoco si solo siembras una vez.
 
Escuchaba de alguien que siembra piña, que la piña se siembra por parcelas, una primero, a los des meses la otra y luego la otra, así se aseguran tener producción de piña casi todo el año. A eso se refiere el principio de la siembra abundante. De poco sirve que un día siembres abundantemente si todo el año ya no lo hiciste.
 
La siembra de amor, de paz, de confianza, de riquezas debe ser en cantidad y en cantidad de veces abundante para asegurarnos una cosecha igualmente abundante.
 
En sus planes del próximo año incluya sembrar que es servir a Dios, servir a la gente, dar, ayudar al necesitado, diezmar, ofrendar, bendecir todo el tiempo y en buenas cantidades y usted estará bajo el principio celestial de la siembra y la cosecha.
 
 
VII     EL PRINCIPIO DE LA FE Y LAS PALABRAS
 
El cuarto principio en que debemos basar nuestros planes y acciones del año nuevo es el principio de la fe.
 
(NVI) Romanos 10:8-11 “8 ¿Qué afirma entonces? «La palabra está cerca de ti; la tienes en la boca y en el corazón.» Ésta es la palabra de fe que predicamos: 9 que si confiesas con tu boca que Jesús es el Señor, y crees en tu corazón que Dios lo levantó de entre los muertos, serás salvo. 10 Porque con el corazón se cree para ser justificado, pero con la boca se confiesa para ser salvo. 11 Así dice la Escritura: «Todo el que confíe en él no será jamás defraudado.»”
De aquí aprendemos un principio: La fe se debe confesar. Si para lo más grande ser requiere creer en el corazón y confesar con la boca, todo lo que necesite fe en tu vida, deberá ir acompañada de palabras que la activen.
 
Así que cualesquiera que sean tus planes para este nuevo año, te aconsejo que los escribas, los creas y los confieses.
Ora en voz alta, cuando hables con la gente, habla palabras de vida y no de muerte, de salud y no de enfermedad, de riquezas y no de pobreza, palabras de bendición y no de maldición, porque en tu boca hay milagros.

 
VIII    MINISTRACIÓN
 
Entonces, para que este año nuevo se encamine a ser un año de prosperidad y abundancia para nuestra vida, hagamos planes, vivamos en amor incondicional para con Dios y para con la gente, seamos agradecidos en todo y por todo, seamos personas que siempre estén sembrando en la gente y hablando palabras llenas de fe.

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