Predicaciones

I           INTRODUCCIÓN
 
Hace dos semanas terminé con esta promesa cuando hablábamos de lo que sucede cuando el Señor te abre los ojos, las escrituras y la mente y te da las revelaciones para tu vida. Esto se lo dijo Dios a Saúl:
 
1 Samuel 10:6-76Entonces el Espíritu de Jehová vendrá sobre ti con poder, y profetizarás con ellos, y serás mudado en otro hombre. 7Y cuando te hayan sucedido estas señales, haz lo que te viniere a la mano, porque Dios está contigo.
Aquí veo 4 pasos para llevar una vida en victoria conforme a los planes de Dios, que son grandes y solo de bien para tu vida: Primero, recibir poder cuando el Espíritu Santo venga sobre ti, segundo, profetizar, tercero, ser cambiado en otro hombre, en otra mujer, y cuarto, cuando te hayan sucedido las otras tres, haz lo que te dicte tu corazón porque Dios estará contigo en todo y todo te saldrá bien.

 

Jesús les dijo a los apóstoles “yo estaré con ustedes todos los días de su vida, hasta el fin del mundo”, se parece, ¿no cree? A ellos los llenó de poder el Espíritu Santo en el Pentecostés, comenzaron profetizar la palabra de Dios en los diferentes idiomas de los países o regiones a donde serían enviados, ellos cambiaron su manera de pensar respecto a Cristo, respecto a ellos y respecto a lo que tenían que hacer, y a partir de ahí, pudieron hacer su propósito porque Jesús estuvo con ellos en todo tiempo, ¿me sigue? No se lo dijo solo a Saúl, este proceso es para todo aquel que quiera que Dios lo acompañe todos los días de su vida y pueda hacer el propósito generacional que Dios puso en sus corazones.
 
Estaremos hablando de cada paso en las siguientes semanas y hoy comenzaremos con el primer paso: Que el Espíritu Santo venga sobre nosotros con poder, y usaremos dos momentos que narra la Escritura acerca de las diferentes maneras en que se puede recibir la presencia de Dios y su poder: Una, la del Pentecostés y dos, cuando el rey David hizo volver el arca a Jerusalén, de aquí que el mensaje de hoy lleva por título: Regresando el arca a casa.
 
 
II          LA PRESENCIA DE DIOS CON PODER EN EL PENTECOSTÉS
 
En estos dos momentos, aparecen cuatro tipos de personas recibiendo de manera diferente la presencia de Dios y su poder. Vamos a la primera.
 
En el Pentecostés. Jesús les dijo:
 
Hechos 1:88pero recibiréis poder, cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo, y me seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria, y hasta lo último de la tierra.
 
Hechos 2:1-131Cuando llegó el día de Pentecostés, estaban todos unánimes juntos. 2Y de repente vino del cielo un estruendo como de un viento recio que soplaba, el cual llenó toda la casa donde estaban sentados; 3y se les aparecieron lenguas repartidas, como de fuego, asentándose sobre cada uno de ellos. 4Y fueron todos llenos del Espíritu Santo, y comenzaron a hablar en otras lenguas, según el Espíritu les daba que hablasen. 6Y hecho este estruendo, se juntó la multitud; y estaban confusos, porque cada uno les oía hablar en su propia lengua. 7Y estaban atónitos y maravillados, diciendo: Mirad, ¿no son galileos todos estos que hablan? 8¿Cómo, pues, les oímos nosotros hablar cada uno en nuestra lengua en la que hemos nacido? 12Y estaban todos atónitos y perplejos, diciéndose unos a otros: ¿Qué quiere decir esto? 13Mas otros, burlándose, decían: Están llenos de mosto.”
 
Lo hemos predicado otras veces, pero es necesario insistir, que hubo cuatro maneras diferentes de manejar la poderosa presencia de Dios a través del Espíritu Santo que derramó poder sobre los discípulos, tal como les fue prometido en Hechos 1:8 y desde Lucas 24:45.
 
Unos fueron los discípulos que fueron llenos y se gozaron en la presencia del Espíritu de Dios, hubo los que se maravillaron, también hubo los que no entendieron nada y los cuartos, los peores, los que se burlaron del efecto de la presencia de Dios en los discípulos, dijeron que estaban borrachos y no llenos del Espíritu Santo y su poder.
 
¿Cuál encuentra usted que haya sido la diferencia entre los discípulos, o sea, los ciento veinte, y los otros tres tipos de personas que trataron diferente la presencia de Dios?
 
Una muy sencilla: Los discípulos creyeron en la promesa de que les sería enviado el Espíritu Santo y esperaron con fe.
 
El común denominador de los otros tres grupos de personas fue que ellos no estaban ni creyendo, ni esperando la promesa, solo merodeaban por ahí  vinieron al chisme, y eso les alcanzó solo para maravillarse, los más, y los menos, ni entendieron y los peores se burlaron.
 
Mucha gente se burla de los que están lleno de la presencia de Dios porque no lo entienden, eso es normal.
 
Así que lo primero que debemos hacer en este primer paso es creer que para nosotros es la promesa de que recibiremos la presencia del Espíritu Santo con poder, y esperar con fe mientras tenemos una relación íntima con Jesús, a través de nuestros tiempos de oración y comunión permanente.
 
 
III      LA PRESENCIA DE DIOS DE CAMINO A JERUSALÉN
 
La segunda historia, que fue la que sucedió primero, cuando David decide regresar el arca de la presencia de Dios a Jerusalén, aquí también vemos cuatro tipos de personas recibiendo de manera diferente la presencia de Dios, éstos, no son grupos de personas, son personas que tienen nombre, pero representan a grupos de personas, de los cuales esperamos sacar algunos aprendizajes.
 
David regresa el arca a Jerusalén.
 
Las Escrituras narran que el arca, que tipificaba la presencia de Dios, después de haberla recuperado de los filisteos, los israelitas la mandaron a guardar a la casa de Abinadab, quien era del linaje sacerdotal, digamos era sacerdote. Ahí permaneció cerca de setenta años en un collado, detrás de unos árboles del bosque, donde estaba la casa de Abinadab.
 
La primera persona es Uza.
 
Estuvo ahí durante todo el reinado de Saúl y cuando David tomó lugar como rey de Israel la mando traer, y Abinadab mandó a sus dos hijos, Ahío y Uza a que guiaran el arca de regreso como lo pidió el rey David, la subieron en unos bueyes y cuando uno tropezaba, Uza quiso detener el arca y cayó muerto al instante.
 
La primera persona que aparece en esta historia afectado por la presencia de Dios y su poder es Uza, Dios estaba enojado porque por setenta años había sido despreciada su presencia, y cuando Uza quiere meter su mano a la presencia de Dios, cae muerto. Esto nos enseña que cuando la gente quiere manipular la presencia de Dios, se seca su vida, genera condiciones de muerte a su alrededor.
 
Estas son personas que quieren que la presencia de Dios se mueva a donde ellos se mueven, sin ser esa la dirección que Dios les dio, quieren que Dios haga y bendiga lo que ellos hacen, pero ellos no quieren reverenciar la presencia de Dios.
 
Uza representa a los que en el Pentecostés no entendieron nada.
 
La segunda persona es Obed-Edom.
 
Cuando David se da cuenta que Uza ha muerto, detiene el contingente, y decide investigar cómo debía transportarse el arca, él sabe que algo no está bien, porque ese no es el Dios que él conoce, y se da cuenta que Dios está enojado, así que decide estudiar lo que dice la Ley de Moisés de cómo debe transportarse el arca, mientras les pide que la lleven a casa de un granjero llamado Obed-Edom.
 
Obed Edom la recibe en su casa, y se infiere que la guarda con respeto, pues su nombre significa Buen siervo, buen servidor, y dice la Biblia que Dios bendijo la casa de Obed-Edom durante los tres meses que estuvo ahí. Cuando David se la iba a llevar de regreso a Jerusalén, Obed-Edom le pide a David que los deje ir a Jerusalén a servir a la presencia de Dios, ellos dejarían todo lo que tenían en casa por seguir a la presencia, no a la bendición, sino a la presencia, ellos no eran sacerdotes, ni levitas, no podían estar cerca del arca, pero sabían que podían ser porteros, vigilantes de los patios del arca, Obed-Edom y toda su casa, sus ocho hijos y sus sesenta y cuatro nietos, todos fueron porteros del arca, no pidieron posiciones, pidieron la oportunidad de servir a Dios.
 
Esta es la conducta normal de alguien que se sabe bendecido por la presencia de Dios y su poder, decide cambiarlo todo por servir a Dios. Se enamora irremediablemente de aquel que lo sirvió con amor incondicional.
 
Uno recibe la presencia y la quiere manipular y muere. Otro la recibe y quiere servirla y obedecerla toda su vida y la de sus generaciones. ¿Tú cuál quieres ser?
 
Obed-Edom representa a los que en el Pentecostés se maravillaron, y que debieron estar dentro de los tres mil que decidieron bautizarse y seguir a Jesús después del primer sermón de Pedro.
 
La tercera persona es David.
 
Después de estudiar la Ley de Moisés, David se da cuenta que Dios quiere que nadie la toque, que para eso son los aros que tiene a los lados el arca, ahí deben colocarse unos troncos de madera de acacia y ser cargado por levitas, y David se emociona de haber entendido lo que Dios quiere y promueve un desfile de celebración con treinta mil personas, que desfilarían detrás del arca del pacto. Sacerdotes, Levitas, músicos con diferentes instrumentos musicales, cantores, danzantes, David vestía un efod de Lino, que era una ropa de gala, y él iba danzando con todas sus fuerzas.
 
Él no está bailando, cuidando su imagen, él no está tratando de impresionar a nadie, él está regocijándose de ser el que está regresando la presencia de Dios a casa. Esta es la actitud de la persona que no solo tiene las bendiciones de Dios, sino que está dispuesto a todo con tal de que la presencia de Dios esté en casa de vuelta.
 
2 Samuel 6:14-1514Y David danzaba con toda su fuerza delante de Jehová; y estaba David vestido con un efod de lino. 15Así David y toda la casa de Israel conducían el arca de Jehová con júbilo y sonido de trompeta.”
 
David se despojó de sus ropas reales, como después Cristo se despojaría de su gloria para hacerse hombre y venir a morir por ti. Algunos no se quieren despojar no de su cultura, ni de su forma de ser, ni de su posición, adoran a Dios sin despeinarse, en ningún sentido, y David nos enseña que a Dios le agrada que te despides de todo por él, que te goces en su presencia, que le adores con todo tu corazón, con toda tu alma, con toda tu mente y también con todas tus fuerzas.
 
David se quitó lo que le estorbaba adorar la presencia de Dios, nosotros también debemos despojarnos de todo lo que nos estorbe el adorar, disfrutar y gozarnos de la presencia de Dios.
 
Este es el gozo inexplicable que da vivir bajo la presencia de Dios y su poder a través del Espíritu Santo.
 
David representa a los discípulos del Pentecostés, llenos del Espíritu Santo, tan llenos de gozo que pensaron que estaban borrachos.
 
La cuarta persona es Mical.
 
Y como en toda historia tiene que haber una mujer antagónica, aparece Mical, hija menor de Saúl, esposa de David. Mire lo que hizo delante de la presencia de Dios.
 
(NVI) 2 Samuel 6:16, 20-2316 Sucedió que, al entrar el arca del Señor a la Ciudad de David, Mical hija de Saúl se asomó a la ventana; y cuando vio que el rey David estaba saltando y bailando delante del Señor, sintió por él un profundo desprecio. 20 Cuando David volvió para bendecir a su familia, Mical, la hija de Saúl, le salió al encuentro y le reprochó: —¡Qué distinguido se ha visto hoy el rey de Israel, desnudándose como un cualquiera en presencia de las esclavas de sus oficiales! 21 David le respondió: —Lo hice en presencia del Señor, quien en vez de escoger a tu padre o a cualquier otro de su familia, me escogió a mí y me hizo gobernante de Israel, que es el pueblo del Señor. De modo que seguiré bailando en presencia del Señor, 22 y me rebajaré más todavía, hasta humillarme completamente. Sin embargo, esas mismas esclavas de quienes hablas me rendirán honores.23 Y Mical hija de Saúl murió sin haber tenido hijos.”
 
La versión TLA dice: “—¡Hoy has hecho el ridículo! No te has portado a la altura de un rey. Con los saltos que dabas, hasta la última de tus sirvientas te vio el trasero. ¡Realmente te has portado como una persona vulgar y sin vergüenza!”
 
Mical usó un lenguaje irónico, “cuan distinguido se ha visto hoy el rey”.
 
Ojo a esto, Saúl despreció el arca durante todo su reinado, su hija nunca vio a su padre adorar a Dios como lo estaba haciendo David, Mical pagó las consecuencias de un padre que nunca se interesó por valorar la presencia de Dios, tipificada en el arca del pacto.
 
Por eso nuestros hijos nos tienen que ver buscar la presencia de Dios desesperadamente, nos tienen que ver servir a Dios y danzar en medio de su presencia sin recato.
 
Mical representa a los que en el Pentecostés despreciaron la presencia de Dios y se burlaron diciendo que estaban borrachos.
 
 
IV      MINISTRACIÓN
 
¿Cuántos están dispuestos a regresar el arca de la presencia de Dios a su casa, a su hogar, a su vida?
 
¿Cuántos están dispuestos a creer en la promesa del Padre, de que Él enviará al Espíritu Santo y seremos llenos de su presencia y su poder?

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