Predicaciones

I RESUMEN DEL MENSAJE ANTERIOR

Nosotros anhelamos en nuestro corazón que cada uno de ustedes cumpla el propósito de Dios en sus vidas y que nada los detenga y la semana pasada compartimos como el temor puede ser una emoción, que si no se aprende a manejar, puede esclavizar a la gente y no dejarla avanzar hacia sus propósitos.

Aprendimos que el temor es fe, pero negativa u oscura, pero funciona como la fe, si crees que te va a pasar lo bueno eso vendrá, y si crees que te va a pasar lo que temes, eso te pasará.

Job 3:25 " 25 Porque el temor que me espantaba me ha venido, Y me ha acontecido lo que yo temía."

I        RESUMEN DEL MENSAJE ANTERIOR       

Nosotros anhelamos en nuestro corazón que cada uno de ustedes cumpla el propósito de Dios en sus vidas y que nada los detenga y la semana pasada compartimos como el temor puede ser una emoción, que si no se aprende a manejar, puede esclavizar a la gente y no dejarla avanzar hacia sus propósitos.          

Aprendimos que el temor es fe, pero negativa u oscura, pero funciona como la fe, si crees que te va a pasar lo bueno eso vendrá, y si crees que te va a pasar lo que temes, eso te pasará.

Job 3:25 " 25 Porque el temor que me espantaba me ha venido, Y me ha acontecido lo que yo temía."

 

Así que no debemos vivir en temor, porque la palabra dice que Dios no nos dio espíritu de temor o timidez, sino de poder, de amor y de dominio propio, para vencer a ese espíritu de temor.

Y al final fuimos liberados de muchos temores por el perfecto amor del Padre, porque el perfecto amor echa fuera el temor.

 

 

II          INTRODUCCIÓN

Hoy queremos desarticular a otro enemigo que no quiere que logremos nuestros propósitos, ni veamos realizadas las promesas de Dios en nosotros y en nuestras generaciones. Ese enemigo es la confusión.

La confusión va a querer atacar nuestra confianza en Dios. Si bien es cierto, es normal pasar por etapas o situaciones de confusión en la vida, no debemos dejar de confiar en Dios y en sus promesas por estar confundidos.

 

La Biblia dice:

Isaías 61: 7 7En lugar de vuestra doble confusión y de vuestra deshonra, os alabarán en sus heredades; por lo cual en sus tierras poseerán doble honra, y tendrán perpetuo gozo.”

No estamos diseñados para vivir en confusión, sino para confiar en Dios que, en vez de esa doble confusión, nos alabarán en nuestras familias, poseeremos doble honra y viviremos en perpetuo gozo.

La confusión quiere quitarte el gozo por la vida y por el Señor, pero eso no lo debemos permitir, de aquí que el mensaje de hoy lleva por título: Mi confianza vencerá mi confusión.

 

III         ENTENDIENDO LAS CAUSAS DE LA CONFUSIÓN

La semana pasada le quitamos fuerza al temor cuando entendimos que es normal tenerlo y sentirlo, pero dijimos que lo que no es normal ni correcto es actuar o dejar de actuar en base al temor.

 Lo mismo haremos con la confusión, la confusión puede ser  normal y la confusión va a tratar de atacar tu fe y tu confianza en Dios, aprender a reconocerla es parte de la vida, y de igual manera lo que no es correcto es actuar en confusión ni dejarse aconsejar por la confusión.

De hecho, los psicólogos y neurocientíficos afirman que la confusión es el primer paso para el aprendizaje, porque después de la confusión comenzarás a pensar, razonar y reflexionar acerca del problema que te confunde y aprenderás a ver la solución.

En la Biblia vemos muchos personajes que por un momento se sintieron confundidos, pero hicieron que su confianza en Dios prevaleciera.

Vamos a conocer algunas de las situaciones que pueden causar confusión:

1.- La agonía y la incertidumbre traen confusión.

Eso le pasó a Juan el bautista cuando estuvo en la cárcel, él se siente confundido acerca de quién es Jesús.    

Mateo 11:2-62Y al oír Juan, en la cárcel, los hechos de Cristo, le envió dos de sus discípulos, 3para preguntarle: ¿Eres tú aquel que había de venir, o esperaremos a otro? 4Respondiendo Jesús, les dijo: Id, y haced saber a Juan las cosas que oís y veis. 5Los ciegos ven, los cojos andan, los leprosos son limpiados, los sordos oyen, los muertos son resucitados, y a los pobres es anunciado el evangelio; 6y bienaventurado es el que no halle tropiezo en mí.”

Podemos entender que en tiempos de agonía o de peligros importantes podemos llegar a ser seriamente confundidos. Juan el Bautista sintió a Jesús desde el vientre de su madre Elizabeth, lo anunció, lo bautizó, vio descender al Espíritu Santo en forma de paloma sobre de Él.

Lucas 3:21-2221Aconteció que cuando todo el pueblo se bautizaba, también Jesús fue bautizado; y orando, el cielo se abrió, 22y descendió el Espíritu Santo sobre él en forma corporal, como paloma, y vino una voz del cielo que decía: Tú eres mi Hijo amado; en ti tengo complacencia.”

Por si fuera poco, Juan el Bautista oyó la voz del Padre desde los cielos decir que Jesús era el Hijo de Dios, pero la incertidumbre, la agonía y el peligro que estaba viviendo desde la cárcel lo hizo sentirse confundido.

Pero Jesús le mandó a decir todas las maravillas que el Padre estaba haciendo con Él para que recobrara el ánimo y para ello le envió un promesa: Bienaventurado el que no halle tropiezo en mí ( y yo agregaría: en sus momentos de confusión).

2.- Tu presente puede traer confusión. Gedeón es un ejemplo de como la situación actual puede generar confusión y hacernos perder la confianza en Dios.

Esta era la situación de Israel y Gedeón:

Jueces 6:2-42Y la mano de Madián prevaleció contra Israel. Y los hijos de Israel, por causa de los madianitas, se hicieron cuevas en los montes, y cavernas, y lugares fortificados. 3Pues sucedía que cuando Israel había sembrado, subían los madianitas y amalecitas y los hijos del oriente contra ellos; subían y los atacaban. 4Y acampando contra ellos destruían los frutos de la tierra, hasta llegar a Gaza; y no dejaban qué comer en Israel, ni ovejas, ni bueyes, ni asnos.”

Y en medio de esa terrible situación, que se puede parecer a alguna que estemos pasando hoy nosotros, Dios le habla a Gedeón:

Jueces 6:11-1311Y vino el ángel de Jehová, y se sentó debajo de la encina que está en Ofra, la cual era de Joás abiezerita; y su hijo Gedeón estaba sacudiendo el trigo en el lagar, para esconderlo de los madianitas. 12Y el ángel de Jehová se le apareció, y le dijo: Jehová está contigo, varón esforzado y valiente. 13Y Gedeón le respondió: Ah, señor mío, si Jehová está con nosotros, ¿por qué nos ha sobrevenido todo esto? ¿Y dónde están todas sus maravillas, que nuestros padres nos han contado, diciendo: ¿No nos sacó Jehová de Egipto? Y ahora Jehová nos ha desamparado, y nos ha entregado en mano de los madianitas.

Mire si Gedeón no tenía razones para estar confundido y “desconfiar” de Jehová, si el pueblo de Israel vivía en cuevas y era presa de los ataques constantes de los madianitas. Gedeón tenía razones para estar confundido, pero Dios tenía razones para quitarle la confusión a Gedeón:

Jueces 6:14-1814Y mirándole Jehová, le dijo: Ve con esta tu fuerza, y salvarás a Israel de la mano de los madianitas. ¿No te envío yo? 15Entonces le respondió: Ah, señor mío, ¿con qué salvaré yo a Israel? He aquí que mi familia es pobre en Manasés, y yo el menor en la casa de mi padre. 16Jehová le dijo: Ciertamente yo estaré contigo, y derrotarás a los madianitas como a un solo hombre. 17Y él respondió: Yo te ruego que si he hallado gracia delante de ti, me des señal de que tú has hablado conmigo. 18Te ruego que no te vayas de aquí hasta que vuelva a ti, y saque mi ofrenda y la ponga delante de ti. Y él respondió: Yo esperaré hasta que vuelvas.”

Dios le da una promesa a Gedeón que nos da a todos nosotros, le dice: Tu vencerás a los madianitas porque yo estaré contigo, y Gedeón quita su confusión y hace una declaración de confianza: Te ruego que no te vayas hasta que traiga a ti mi ofrenda.

Y eso te dice hoy Dios a ti: Tú vencerás esa circunstancia porque yo estoy contigo, dice Dios. Haz tu también una declaración de confianza en medio de difícil circunstancia y que tu confianza venza toda confusión.

3.- Cuando las cosas van bien y “se descomponen”. Las “bajadas de la vida”.

1 Samuel 22:1-21Yéndose luego David de allí, huyó a la cueva de Adulam; y cuando sus hermanos y toda la casa de su padre lo supieron, vinieron allí a él. 2Y se juntaron con él todos los afligidos, y todo el que estaba endeudado, y todos los que se hallaban en amargura de espíritu, y fue hecho jefe de ellos; y tuvo consigo como cuatrocientos hombres.”

David había sido ungido rey de Israel desde que era muchacho, venció a Goliat y recibió honores de Saúl y del pueblo de Israel por tan grande acto de valentía, todo parecía ir conforme al hecho de que él había sido profetizado rey de Israel.

Pero de repente comienza su “bajada”, como en la feria, iba de subida, pero comenzó su bajada, Saúl lo empezó a perseguir para matarlo, tuvo problemas matrimoniales con su esposa Mical, y al final termina huyendo como un bandido, en el propio territorio en el que Dios le prometió que sería rey, y va se refugia en una cueva para levantar un ejército para pelear contra Saúl y Dios le da a puros afligidos, endeudados y amargados.

Pero David confió en medio de su “bajada” y su confusión y terminó siendo ese rey de Israel que Dios le prometió.

En esa circunstancia difícil, en esa “bajada” en la que estás o puedas estar, confía en sus promesas, que Él es fiel para cumplir toda la obra que ha comenzado en nosotros.

(NVI) Filipenses 1:6Estoy convencido de esto: el que comenzó tan buena obra en ustedes la irá perfeccionando hasta el día de Cristo Jesús.”

 

IV         ENCOMIÉNDATE A DIOS Y CONFÍA EN ÉL

Hasta Jesús se sintió confundido en un momento de su vida:

Mateo 27:45-4645Y desde la hora sexta hubo tinieblas sobre toda la tierra hasta la hora novena. 46Cerca de la hora novena, Jesús clamó a gran voz, diciendo: Elí, Elí, ¿lama sabactani ? Esto es: Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has desamparado?”

Y cómo no se iba a confundir si, siendo un hombre justo, tuvo que morir entre dos ladrones; cómo no, si siendo alguien que cubría al enfermo y al necesitado, moría desnudo; si siendo un hombre que llevó bendición a muchos moría despreciado en la cruz; no obstante, a pesar de su confusión volvió a su momento de mayor certeza y confianza cuando se encomendó a nuestro Padre diciendo:

Lucas 23:4646Entonces Jesús, clamando a gran voz, dijo: Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu. Y habiendo dicho esto, expiró.

Encomiéndale tu espíritu a Dios porque Él no te abandonará y, por más confundido que estés, no desconfíes de Él, y verás que es nuestro refugio y nuestro escudo, y cree que todo estará bien.

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