Predicaciones

I MENSAJE CENTRAL

Los tres momentos más importantes en la vida de una persona, son: Cuando nace, cuando nace de nuevo, que es cuando acepta a Jesús como Señor y Salvador y cuando descubre para que nació.

Hoy Dios quiere hablarnos acerca de nuestro propósito en la vida, nuestro llamado o nuestra asignación, como quiera que le llamemos.

II          INTRODUCCIÓN

 

El Apóstol Pablo le dice a Timoteo en:

 

2ª Timoteo 4:6-7 “6Porque yo ya estoy para ser sacrificado, y el tiempo de mi partida está cercano. 7He peleado la buena batalla, he acabado la carrera, he guardado la fe.

El apóstol Pablo sabe que está por morir, y haciendo un resumen de su vida, él sabe que ha acabado la carrera. No dice que ha acabado UNA carrera, sino que ha acabado LA carrera , la que él sabía que Dios le había dado como asignación, que era el propósito para el cual él había nacido, y que la había hecho bien y por eso se sentía realizado, satisfecho y en paz.

 

Algún día todas las personas vamos a morir, pero, paradójicamente, lo más importante a la hora de la muerte no es cómo murió sino cómo vivió. Por morbo o curiosidad la gente pregunta ¿cómo murió? ¿cómo fue? ¿cómo pasó? pero solo a los más allegados les importará como vivió, y si ese ser querido encontró su asignación y la hizo bien, y ahí encontrarán consuelo.

 

Los que han estado cerca de personas que están al borde de la muerte dicen que, en ese momento, la gente, por mucho dinero que tenga, por muchos estudios que tenga, por muchos amigos que tenga, no les importa nada de eso, no hablan de nada de eso, hablan de si sus hijos están ahí, si fue un buen padre, un buen esposo, si pudo ser alguien de bien, de si logro realizar su asignación, por eso es importante saber ¿a qué hemos venido a la tierra? ¿Para qué nacimos?

           

Hoy mucha gente vive frustrada y amargada porque no encuentra su razón de nacer y de vivir y por ello no puede disfrutar la vida que Dios le dio, y lo peor, se la pasa amargando a todos los que están a su alrededor.

 

Jesús tenía claro a que había venido a la tierra:

 

Juan 18:37(a) “37Le dijo entonces Pilato: ¿Luego, eres tú rey? Respondió Jesús: Tú dices que yo soy rey. Yo para esto he nacido, y para esto he venido al mundo, para dar testimonio a la verdad.”

Jesús sabía a qué había venido, por eso pudo saber al final, como Pablo, que había podido realizar el propósito, la asignación que el Padre le había encomendado y por eso en la cruz, Jesús pudo decir: Consumado es, otras traducciones dicen que Jesús dijo: Todo se ha cumplido, Jesús realizó su asignación, de aquí que el mensaje de hoy lleva por título: Mi asignación, mi realización.

 

 

III         CÓMO ENCONTRAR TU ASIGNACIÓN

 

La pregunta que muchos nos hemos hecho o que le hemos hecho a Dios es: Señor, ¿Cuál es mi asignación? Te voy a dar tres preguntas, que si se las llevas delante de Dios, Él te va a ayudar a encontrar o a confirmar cual es tu asignación:

 

1.- ¿Qué amo hacer o que me apasiona hacer? Comienza a buscar cuales son esas cosas que te apasionan hacer, que amas hacer, que son productivas. No estamos hablando de gustos o placeres, sino si te apasiona ayudar, vender, edificar, mejorar el medio ambiente, curar a la gente o a los animales, predicar la palabra de Dios, etc.

 

2.- ¿En qué soy bueno? Dios nos da habilidades para llevar a cabo nuestra asignación en la vida, así que tus habilidades te ayudarán a encontrar ese camino.

 

Yo amaba el futbol, me apasionaba el futbol, pero Dios no me dio todas las habilidades que se necesitan para hacerse un futbolista profesional, yo sabía desde joven que no sería un futbolista, por eso me pude a estudiar.

 

3.- ¿Qué necesita el mundo de mi? Esta pregunta te ayudará mucho, porque Dios nos ha dado muchas habilidades y no todas son para que se conviertan en nuestra asignación, pero cuando tu unes tu pasión, tu habilidad y tu servir a la gente, ahí encontrarás tu asignación, porque las habilidades son para servir a los demás. 

 

Una vez que encuentres ese dulce punto de intersección no tendrás un trabajo o una carrera. Tendrás un propósito, una asignación en la vida.

Pablo amaba a Dios, era bueno para organizar personas y dirigirlas, era muy bueno para saberse toda la Ley y enseñarla, cuando aún era Saulo de Tarso, eso lo hacía muy bien, le deban cartas de permiso para ir a buscar cristianos que no estuvieran haciendo lo que la Ley de Moisés decía o lo que los fariseos creían que decía, y lo hacía muy bien, pero cuando Dios le mostró lo que necesitaba el mundo de él, que era predicar a Cristo, ahí encontró su asignación.

 

IV         OTRAS CONSIDERACIONES IMPORTANTES DE LA ASIGNACIÓN

 

Existen otras consideraciones importantes que debemos tomar en cuenta para poder llevar a cabo nuestra asignación:

 

1.- No llega de golpe. Muchas veces la asignación no se conoce de una sola, sino que se va a aclarando con el tiempo, solo asegúrate que anhelas hacer tu asignación y Dios te irá mostrando el camino para llegar a ella.

 

2.- Asegúrate de no entrar en ella antes de tiempo. Muchas veces uno entra a las asignaciones antes de tiempo y eso casusa ansiedad, Saúl se lanzó antes de tiempo y no le fue nada bien, Abraham y Sara adelantaron su asignación y no esperaron a tener su primer hijo ellos, sino que Sara permitió que Abraham, para que ya tuviera un hijo, lo tuviera con su sierva Agar, de ahí nació Ismael, y de Ismael vienen las principales naciones árabes que han peleado por cuatro mil años contra el pueblo de Israel.

 

3.- Vendrá con un rompimiento. En las bodas de Canaán, María, la madre de Jesús le insinuó que debía hacer un milagro cuando le dijo que faltaba vino en la boda:

 

Juan 2:3-5 “3Y faltando el vino, la madre de Jesús le dijo: No tienen vino. 4Jesús le dijo: ¿Qué tienes conmigo, mujer? Aún no ha venido mi hora. 5Su madre dijo a los que servían: Haced todo lo que os dijere.”

Jesús convirtió el agua en vino y la Escritura dice:

 

Juan 2:11 “11Este principio de señales hizo Jesús en Caná de Galilea, y manifestó su gloria; y sus discípulos creyeron en él.”

Jesús creía que su hora no había venido aún, pero su madre ayudó a Jesús a descubrir que ya era su hora, y cuando hizo este milagro, dice la Escritura que sus discípulos creyeron en él.

 

Vendrá un día donde se va a dar ese rompimiento y vas a iniciar tu llamado, tu asignación, todos vamos a tener nuestro rompimiento cuando estemos haciendo nuestra asignación

 

4.- No hagas la asignación de otro. Hoy mucha gente quiere imitar a otras personas, pero cada uno tiene su asignación, para poder llevar a cabo la tuya debes asegurarte de que no estás queriendo imitar la asignación de nadie más.

 

Hoy las redes sociales, que impactan a chicos y grandes, provocan que la gente quiera parecerse a otros, pero nuestra asignación nunca llegará si estamos haciendo la asignación de otro o queremos hacerla pareciéndonos a otro.

 

5.- Tener seguridad en uno mismo. Para hacer tu asignación deberás aprender a confiar en ti, a creer en ti, Dios te ha dado dones y habilidades porque confía en ti, pero tú también tienes que confiar en ti.

 

No trates de imitar a nadie ni de parecerte a nadie, solo se tú, se auténtico y confía en que Dios te dio esa autenticidad y la va a usar.

 

 

V          ENFÓCATE EN TU ASIGNACIÓN

 

Llegará el momento en que tendrás una clara idea de lo que es tu asignación, del porqué naciste, y para eso necesitarás seguir un par de consejos: 

 

1.- Mantente enfocado. Mantenerse enfocado es muy importante para poder hacer tu asignación. Jesús estaba muy enfocado en lo que sabía que debía hacer.

 

Marcos 1:35-38 “ 35Levantándose muy de mañana, siendo aún muy oscuro, salió y se fue a un lugar desierto, y allí oraba. 36Y le buscó Simón, y los que con él estaban; 37y hallándole, le dijeron: Todos te buscan. 38El les dijo: Vamos a los lugares vecinos, para que predique también allí; porque para esto he venido.”

Los discípulos le dijeron: Todos te buscan, pero Jesús no se deslumbró con la fama, no se desenfocó de su llamado, y por eso les contesta: Vamos a lugares vecinos porque para esto he venido.

           

Nuestro llamado en la iglesia es “hacer discípulos”, llevamos once años sabiendo que esa es nuestra asignación como iglesia, un día me pidieron darle cobertura a una mujer, que acababa de llegar a la iglesia, para que fuera a orar a los hospitales, en especial al de cancerología de Xalapa, porque ella tenía una unción de sanidad y me pedía que fuéramos como iglesia, pero yo le contesté que ese no era mi llamado, todavía, y que si ella sabía que esa unción se la había dado Dios, fuera con la certeza que Dios la respaldaría, y no regresó más a la iglesia.

 

Es con discípulos con los que se alcanzan las multitudes de almas para Jesús, y eso es a lo que hemos sido llamados.

 

 

VI         HABRÁ AJUSTES

           

Otra cosa importante que tienes que saber cuándo encuentres tu asignación, es que habrá ajustes, Dios te dirá para que hagas algunos ajustes y estará bien.

 

Juan 1:11-12 “11A lo suyo vino, y los suyos no le recibieron. 12Mas a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios;”

Jesús vino primeramente a los judíos, pero sobre el camino Dios le mostró que su llamado era para todos, judíos y no judíos.

 

La mujer sirofenicia le pide un milagro para su hija que era gravemente atormentada por un demonio y Jesús le dice:

 

Mateo 15:24 “24El respondiendo, dijo: No soy enviado sino a las ovejas perdidas de la casa de Israel.

Pero ella insistió y Jesús le dijo: No es bueno tomar el pan que les toca a los hijos y dárselos a los perrillos, y ella le contestó: Pero aún los perrillos comen de las migajas que caen de la mesa de sus amos, y Jesús dijo: Grande es tu fe mujer, hágase como tú quieres, y su hija fue liberada de ese tormento.

 

No solamente servía a los judíos, sino a todos por igual.

 

Los ajustes son buenos y debes estar atento en todo momento a la voz de Dios para hacer esos ajustes y asegurarte que no te desvías de tu llamado, al contrario, que esa es tu asignación

 

 

VII        RECOMPENSA DE HACER LA ASIGNACIÓN: LA REALIZACIÓN

 

Al final de la vida, lo único que nos dará la realización es haber cumplido cabalmente nuestra asignación.

Jesús terminó su asignación y quedó satisfecho, dice la Escritura: (Ver imagen)

Isaías 53:11 “11Verá el fruto de la aflicción de su alma, y quedará satisfecho; por su conocimiento justificará mi siervo justo a muchos, y llevará las iniquidades de ellos.

Jesús padeció en esa cruz, pero dice que verá el fruto de su aflicción y quedará satisfecho.

Jesús sufrió por nuestros pecados, nuestros pecados lo pusieron triste, pero cuando nos ve cargando nuestra cruz y siguiéndolo, cuando nos ve predicando su palabra y llevando su testimonio, ahí, donde estamos realizando nuestra asignación, él queda satisfecho de haber cumplido su asignación.

La asignación cumplida es lo que al final nos dará la realización,

La realización puede generar angustia y aflicciones.

La realización de la asignación no siempre genera felicidad y alegría en todo el proceso, esa imagen es la clara imagen del gozo de haber cumplido su asignación, pero ese momento no le provocó alegría y risas.

No se parece a nuestros cultos de domingo, pero Él está satisfecho de haber cumplido su asignación.

Cuando tu asignación te demande esfuerzo y sacrificio, sigue adelante, porque verás los frutos de tu aflicción en ti y en tus generaciones y en mucha gente que Dios te permitirá que te rodee y se inspire y se motive en la forma en que has vivido tu vida.

Asignaciones no negociables.

Hay asignaciones no negociables, nuestra asignación de padres o de esposos, esa no es negociable, podré renunciar a ser pastor, pero no puedo renunciar a ser padre, pero ver en los hijos que ha valido la pena todo lo que Jesús nos ha enseñado y cualquier aflicción que pudiera haber habido.

Nuestra asignación de predicar a Cristo no es negociable, ahí donde esté tu asignación es ahí donde tú podrás mejor predicar a Cristo. Por es importante que la gente encuentre su asignación y se sienta realizada mientras la lleva a cabo, para que con esa actitud pueda ganar a la gente para Cristo. Las personas amargadas en sus trabajos y en sus vidas les es muy difícil convencer a otros pues sus vidas no dan el más mínimo testimonio de quién es Cristo.

Salvando al soldado Ryan.

En la película " Salvando al soldado Ryan", una madre viuda había perdido a tres de sus hijos en batalla y el cuarto estaba aún en el frente, por ley, ese cuarto hijo debía salir de la guerra y regresar a cuidar de su madre y entonces el gobierno decide enviar un pelotón a la guerra con el único propósito de rescatar al soldado Ryan.

Al final, casi todo el pelotón murió en el intento, y el capitán que dirigió el rescate fue herido de muerte y antes de morir le dice al soldado Ryan: “Hágase merecedor de todo esto, viva dignamente.”

 Y al final de la historia, cuando Ryan ya es un padre y abuelo, va a visitar la tumba del General, y lo acompaña toda su familia y le dice a su esposa: Dime que he vivido dignamente, dime que soy una buena persona. La esposa la contesta: Lo eres. Y se dirige a la tumba del General: He venido para decirle que he cumplido lo que me pidió en ese puente.

 

VIII    MINISTRACIÓN

Con esta imagen de nuestro Señor Jesús en la cruz, puedes decirle que has vivido hasta hoy conforme a la medida de su sacrificio, y si no, puedes decirle que vas a encontrar tu asignación para que una sola gota derramada de su sangre por ti quede sin dar fruto, y los frutos en ti lo hagan sentir satisfecho.

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