Predicaciones

I RESUMEN DEL MENSAJE ANTERIOR
La semana pasada aprendimos que el mejor fruto que podemos comer son los frutos que provee el Espíritu Santo, entre ellos está la fe.
Dios nos sirvió un platón lleno de fe para entender, cuando menos, cinco cosas o cinco conceptos:
1) Que no se trata de pedir más fe, sino de usar la fe que ya te dio,
2) que a todos nos ha dado la misma medida de fe, pero no todos la usamos como la usa el grano de mostaza.
3) Que para usar la fe debemos hablarles a las cosas que nos estorban y ordenarle que se desarraiguen de nuestras vidas,
4) que no podemos ir por la vida pidiendo lo que nuestras emociones o nuestras ganas quieran, sino que debemos tener una relación tal con el Espíritu Santo que nos permita saber lo que ya Dios nos ha concedido y entonces estar listos para pedirlo y Dios lo hará.
5) Que para darle victorias a su pueblo, Dios siempre les ha pedido hacer “locuras” que manifiesten una plena confianza en Él


¿Recuerda? A Moisés le pidió que le hablara a la peña para que saliera agua, a Josué le pidió que rodeará los muros y les gritaran para que se cayeran, a Gedeón lo mandó con trescientos soldados a pelear contra un ejército de ciento treinta y cinco mil soldados madianitas, sin armas, con unas antorchas, teteras y trompetas, a Abraham le pidió que saliera de su tierra de comodidad y de su parentela, pero no le dijo a donde lo llevaría, y a David lo llamó al campo de batalla a pelear contra un guerrero experimentado de casi tres metros, cubierto con armadura, con solo una piedra y una honda.
Pareciera que Dios creo ese meme que dice: “De todas maneras te van a criticar, haz esa “locura” que yo te mando."

 

II       INTRODUCCIÓN
Vamos a introducirnos al mensaje de hoy:
 
Mateo 14:22-3322En seguida Jesús hizo a sus discípulos entrar en la barca e ir delante de él a la otra ribera, entre tanto que él despedía a la multitud. 23Despedida la multitud, subió al monte a orar aparte; y cuando llegó la noche, estaba allí solo. 24Y ya la barca estaba en medio del mar, azotada por las olas; porque el viento era contrario. 25Mas a la cuarta vigilia de la noche, Jesús vino a ellos andando sobre el mar. 26Y los discípulos, viéndole andar sobre el mar, se turbaron, diciendo: ¡Un fantasma! Y dieron voces de miedo. 27Pero en seguida Jesús les habló, diciendo: ¡Tened ánimo; yo soy, no temáis! 28Entonces le respondió Pedro, y dijo: Señor, si eres tú, manda que yo vaya a ti sobre las aguas. 29Y él dijo: Ven. Y descendiendo Pedro de la barca, andaba sobre las aguas para ir a Jesús. 30Pero al ver el fuerte viento, tuvo miedo; y comenzando a hundirse, dio voces, diciendo: ¡Señor, sálvame! 31Al momento Jesús, extendiendo la mano, asió de él, y le dijo: ¡Hombre de poca fe! ¿Por qué dudaste? 32Y cuando ellos subieron en la barca, se calmó el viento. 33Entonces los que estaban en la barca vinieron y le adoraron, diciendo: Verdaderamente eres Hijo de Dios.”
Quiero que vayamos a ese momento en el que Pedro le dice a Jesús: Si eres tú, manda que yo vaya también a ti sobre las aguas, y Jesús le dijo: Ven. Y Pedro descendió sobre las aguas y caminó sobre ellas.
Ese momento fue glorioso. En medio de un mar que estaba embravecido, que azotaba la embarcación, en medio de la mirada de los otros once discípulos, Pedro se atrevió a usar su fe y se arriesgó, y comenzó a caminar sobre el agua. Es el único junto a Jesús que registra la Biblia que ha caminado sobre el agua, y después dudó, miró el mar y el viento y tuvo miedo y se hundió.
La Biblia narra que Jesús tomó a Pedro y juntos subieron a la barca, al subir se calmó el viento, todos estaban asombrados diciendo: Verdaderamente eres el Hijo de Dios, menos Pedro, puedo imaginarme a Pedro sentado en un lado de la barca, absorto, ido, repitiendo en voz baja y la mirada fija: ¡caminé sobre el agua! ¡Caminé sobre el agua!
Si, el riesgo de hundirse existía, Jesús nunca le aseguró que no se hundiría, Jesús nunca le dijo: Pedro, ven, no te preocupes, todo saldrá bien, no te hundirás, y llegarás hasta mí, no, Jesús solo dijo: Ven, y Pedro fue. Había un riesgo en la ecuación, había el riesgo de hundirse, pero Pedro lo intentó.
Se ha predicado más del hundimiento de Pedro que de la caminata de Pedro sobre el agua. A Pedro no le importó que se hundió, le importó que caminó, que le creyó al Señor y lo hizo, a la mayoría de los religiosos les importará más que dudó, que se hundió, si, ese era el riesgo, y Pedro corrió ese riesgo. Y esa es la gran enseñanza de este pasaje: Todo acto de fe en el Señor lleva sus riesgos. Si no lleva riesgo no es fe.
De aquí que el mensaje de hoy lleva por título: Los riesgos de la fe.
 
III      “SI NO TE SALE BIEN NO VIENE DE DIOS”
 
La gente religiosa, envidiosa y chismosa, va a decir que, cuando las cosas que intentaste, diciendo que Dios te lo había dicho, no te salen, “es porque no era de Dios”. Y no es así.
        
A Pedro lo mandó Jesús a caminar sobre el agua, Jesús dijo: Ven. Y aun siendo Jesús el que dio la orden, a Pedro no le salió bien todo, caminó unos pasos y se hundió, pero ganó una confianza tal y aprendió a usar su fe para después usarla a favor de otros:
 
Hechos 4:6-96Mas Pedro dijo: No tengo plata ni oro, pero lo que tengo te doy; en el nombre de Jesucristo de Nazaret, levántate y anda. 7Y tomándole por la mano derecha le levantó; y al momento se le afirmaron los pies y tobillos; 8y saltando, se puso en pie y anduvo; y entró con ellos en el templo, andando, y saltando, y alabando a Dios.
Pedro se entrenó en la fe en el mar para después glorificar al Padre usándola para sanar a este paralítico.
 
 
IV      SI TU VIDA ES DEMASIADO TRANQUILA, NO ESTÁS USANDO TU FE
 
Dios camina con la gente que usa su fe, que confía en él, que el miedo no lo detiene, que el ridículo no lo detiene, si lo siente, pero no lo detiene.
 
El siervo malo y negligente.
        
Muchos cristianos quieren tener una vida cómoda, sin sobre saltos, que todo sea simple, directo, perfecto, pero esa vida no está siendo dirigida por Dios, a Dios le gusta que usemos nuestra fe, que nos arriesguemos.
 
Hay uno que no se quiso arriesgar y mire como lo trató el Señor:
 
Mateo 25:24-2624Pero llegando también el que había recibido un talento, dijo: Señor, te conocía que eres hombre duro, que siegas donde no sembraste y recoges donde no esparciste; 25por lo cual tuve miedo, y fui y escondí tu talento en la tierra; aquí tienes lo que es tuyo. 26Respondiendo su señor, le dijo: Siervo malo y negligente, sabías que siego donde no sembré, y que recojo donde no esparcí.
Este hombre no fue un hombre que se robó el talento, no lo invirtió en cosas deshonestas, no habla de pecado, habla de un hombre que no se quiso arriesgar, porque  tener cinco talentos y convertirlos en diez, o tener dos y convertirlos en cuatro, se necesita arriesgar, pudieron haberlos perdido, pero este señor no se hubiera enojado, porque les dio los talentos para usarlos con fe y en la fe hay riesgos.
 
A este siervo le dijo: Siervo malo y negligente, en otra versión dice: Malo y perezoso. Hay personas que esconden su pereza disfrazada de “miedo”, o de “no me gusta arriesgar”.
        
La vida cristiana no implica una vida tranquila, si no me cree, pregúntele a David, lo ungieron rey de Israel, pero Dios lo forzó a usar su fe siempre, Goliat, Saúl, los filisteos, Mical, toda su vida fue muy intensa.
 
Ester entra a ver al rey.
 
Ester, esposa del rey Asuero, tiene que ir a hablar con el rey para avisarle que el malvado Amán está tramando algo contra los judíos, y ella es judía, pero su esposo no lo sabe. Ella tampoco sabe cómo lo tomará el rey que ella sea judía y no se lo haya dicho. Su nombre era Hadassa, pero concursó en el Miss Persia Mundial como Ester. Pero termina diciendo:
 
Ester 4:1515Y Ester dijo que respondiesen a Mardoqueo: 16Ve y reúne a todos los judíos que se hallan en Susa, y ayunad por mí, y no comáis ni bebáis en tres días, noche y día; yo también con mis doncellas ayunaré igualmente, y entonces entraré a ver al rey, aunque no sea conforme a la ley; y si perezco, que perezca.
Ester dijo: Lo haré y si muero, que muera, pero lo haré. Porque la fe lleva riesgos.
 
No hay vidas tranquilas sin riesgos en la Biblia: Nehemías se arriesgó, siendo el copero del rey, a pedir permiso para ir a restaurar los muros. Enfrentó a los pueblos que se oponían a que levantara los muros. La vida Rut, se le murió su marido, su cuñado y su suegro y decidió seguir a su suegra, le dijo: A donde vayas iré y yo, tu pueblo será mi pueblo y tú Dios será tu Dios. Y recogía las sobras del trigo para comer, pero confiaba en ese Dios. La vida de los discípulos, fue una vida llena de riesgos por su fe.
 
 
V       IMITA LA FE DE TUS PASTORES
 
Hebreos 13:7-87Acordaos de vuestros pastores, que os hablaron la palabra de Dios; considerad cuál haya sido el resultado de su conducta, e imitad su fe. 8Jesucristo es el mismo ayer, y hoy, y por los siglos.
Dice: Imitad la fe de vuestros pastores, pero considerad cual haya sido el resultado de su conducta. No está diciendo que debes esperar que a tu pastor todo le haya salido bien, lo que debes esperar es que tu pastor viva una vida de fe.
 
Hemos puesto toda nuestra fe en hacer las cosas que Dios nos ha mandado a hacer, y nos hemos hundido muchas veces, pero al igual que a Pedro, en todas ellas, nuestro Señor Jesús nos ha levantado y nos ha dicho: ¿Porque dudaste? Vuélvelo a hacer.
 
Cuando pusimos la iglesia, fue un arrojado acto de fe, no sabíamos nada de cómo se pastoreaba una congregación, sabíamos ser líderes, pero no pastores, es como una azafata de un avión, sabe servir a los que van en el avión, pero no sabe pilotear el avión, así nosotros, pero le creímos a Dios y apareció Casa de Dios y nos enseñó.
 
Cuando pusimos las escuelas, yo tenía siete meses desempleado, sin dinero y sin ahorros, los ahorros los habíamos puesto ya en la iglesia, y Dios las levantó.
 
Cuando dejé mi trabajo en la UV, a los 46 años, un lugar que otorga pensiones con el tiempo, pero decidí creerle a Dios y lo dejé todo por servirle de tiempo completo en las escuelas y en la iglesia, y no piense que todo nos ha salido bien, nos hemos hundido varias veces, nos hemos endeudado, nos han traicionado, nos han rechazado, pero lo que dice el versículo es: ¿Cual ha sido el resultado de su conducta? En otras palabras, si lo que enseña lo pone por obra, y si una y otra vez cae y se levanta, imitad su fe.
 
No está hablando de resultados económicos, está hablando de resultados en su conducta, ¿está amargado? ¿ya no cree? ¿Ya no habla de fe? ¿Ya no se avienta a caminar sobre el agua? Usted me dirá. En medio de toda esta tormenta de colegios con baja matricula y de iglesias pequeñas, decidimos creerle a Dios para la educación de nuestra hija en Estados Unidos, porque Dios nos dijo: ¡Comprad sin precio y sin dinero, porque yo lo pagaré! Y lo ha cumplido, aunque en el proceso nos ha pedido varias veces caminar sobre el agua y siempre que nos hundimos en el mar de la duda o la confusión, aparece Jesús y nos rescata diciendo: Buen siervo fiel, entra en el gozo de tu Señor, ¡Aleluya!
 
Cuando nuestro lema dice por ya diez años: Hasta donde te atrevas a ver y creer yo te daré, en realidad está diciendo: Hasta donde te atrevas a ver y creer…y te arriesgues a hacer, yo te daré.
 
 
VI      MINISTRACIÓN
 
Arriésgate a poner ese negocio, arriésgate a pedir que te den ese puesto nuevo, arriésgate a hablarle a ese varón o a esa chica, corre riesgos, solo ponte atento y si Dios te dice: Ve, arriésgate y emprende ese negocio, compra esa casa, vende esa casa vieja, si te tienes que endeudar para arrancar, créele a Dios, solo asegúrate que Dios te lo dijo. ¡Aleluya!
 
Dios nos ha dejado caminar en el agua, hundirnos y nos ha rescatado para que nuestra fe se fortalezca y un día como hoy pueda levantar paralíticos emocionales que tienen una vida como de limosna esperando que alguien venga y los haga felices, alguien venga y les resuelva su vida, cuando Dios me dijo que te dijera: Levántate, arriésgate, si Dios te lo dijo al corazón, arriésgate, Dios te dará la victoria.

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