Predicaciones

I RESUMEN DEL MENSAJE ANTERIOR
Hemos hablado de como vencer al temor, la confusión y la amargura, pues si no los vencemos, ellos son capaces de apartarte de lograr los propósitos de Dios en tu vida y en la de tus generaciones.

II       INTRODUCCIÓN
Hoy quiero hablarte de otro enemigo interno a vencer que es el rechazo.
Lucas 5:1212Sucedió que estando él en una de las ciudades, se presentó un hombre lleno de lepra, el cual, viendo a Jesús, se postró con el rostro en tierra y le rogó, diciendo: Señor, si quieres, puedes limpiarme.”
Los leprosos eran personas rechazadas, debían salir del campamento o de la ciudad, nadie debía tocarlos, nadie debía acercárseles, eran excluidos de la vida social y familiar, eran apartados, abandonados, y debían esperar la muerte o una sanidad repentina, pero mientras, eran considerados personas no útiles a la sociedad y hasta peligrosas o contaminantes. 
 
El leproso era un rechazado.
Hoy en nuestro país prácticamente no existe la lepra como una enfermedad, pero si el rechazo. El rechazo es sinónimo de menosprecio y descalificación. Jesús fue rechazado.
Isaías 53:3 3Despreciado y desechado entre los hombres, varón de dolores, experimentado en quebranto; y como que escondimos de él el rostro, fue menospreciado, y no lo estimamos. 4Ciertamente llevó él nuestras enfermedades, y sufrió nuestros dolores; y nosotros le tuvimos por azotado, por herido de Dios y abatido. 5Mas él herido fue por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados; el castigo de nuestra paz fue sobre él, y por su llaga fuimos nosotros curados.
El rechazo es algo que produce mucho dolor en la vida de quien lo sufre, pero Dios, sabiendo eso, entregó a su Único Hijo para curarnos del dolor que produce ser un rechazado.
Hoy los jóvenes a los rechazados les dicen “los recha”, “el recha” o “la recha”, de aquí que el mensaje de hoy lleva por título: “Los recha” del Señor.
 

III      MANIFESTACIONES DEL RECHAZO
El rechazo, dice el diccionario es la circunstancia en la cual un individuo es excluido en forma deliberada de una relación social o una interacción social. Incluye tanto el rechazo interpersonal como también el rechazo romántico. Una persona puede ser rechazada por un individuo o por un grupo de personas.
El rechazo es la exclusión de una persona de la vida de otra. El rechazo te grita algo como: No te quiero en mi vida, no me interesas, no creo en ti, no confío en ti   o no me gusta lo que piensas o lo que haces.
Hay una gran variedad de formas de rechazo, pero todas ellas duelen igual, y, sobre todo, producen los mismos efectos.
 
Efectos del rechazo.                
La experiencia del rechazo puede producir varias consecuencias psicológicas adversas tales como soledad, baja autoestimaagresión, y depresión. También puede producir sentimientos de inseguridad emocional y aumentar la sensibilidad ante rechazos posteriores, y sobre todo seguir atrayendo el rechazo.
Es como un círculo vicioso que quiere mantener atrapada a la gente para que no pueda salir de ahí.

Formas de rechazo.
Tú puedes identificarte como el leproso que se acercó a Jesús, si otros te han rechazado.  Si eres un rechazado, pudiste haber sufrido:
            -Menosprecio de tus padres, inclusive desde el día de tu concepción. Ellos no pensaban tener un hijo, y se sintieron atemorizados o enojados, y rechazaron la idea de tener un bebé en ese momento. Pero decidieron tener al bebé y hoy estás aquí.
            -Falta de amor, de afecto, tus padres o familiares no han sido cariñosos.
            -Abusos, violaciones, etc.  Te forzaron u obligaron física o psicológicamente.
            -No te han tomado en cuenta.
            -Han preferido a otros antes que a ti.
            -Te han abandonado, traicionado o engañado.
            -Tú mismo te has rechazado. 
 
IV      EL RECHAZO TE DESCALIFICA
Explicado de otra manera, las personas rechazadas son personas descalificadas, es decir, que no califican como útiles, agradables o necesarias para alguien. Su calificación como esposos, como esposas, como padres, como hijos, como profesionistas, como amigos es baja, salen reprobados.
Las personas rechazadas son personas a las que alguien les puso una calificación y fue reprobatoria y, por lo tanto, no lo quieren cerca o no lo quieren en su equipo, en su familia o en su hogar.
Proverbios 11:12 “ 12 El que carece de entendimiento menosprecia a su prójimo; Mas el hombre prudente calla.”
Menospreciar al prójimo es una falta de entendimiento, pero esa descalificación lastima a las personas y las personas descalificadas van por la vida sintiéndose terrible, que no hacen nada bien.
 

V     DIOS ESCOGE A LOS RECHAZADOS
Pero la Biblia nos da esperanzas a los rechazados que sabemos que no calificamos.
1ª Corintios 1:28-2928y lo vil del mundo y lo menospreciado escogió Dios, y lo que no es, para deshacer lo que es, 29a fin de que nadie se jacte en su presencia.
Así que Dios siempre se ha valido de despreciados, rechazados y descalificados para hacer sus propósitos en ellos. 
José fue un rechazado.
 José fue un rechazado por sus hermanos, lo quisieron matar, lo vendieron como esclavo, lo quisieron lastimar, pero él confiaba en Dios. Al final José fue usado como administrador de Egipto para dar de comer a todo Israel y José de dio cuenta del propósito de que lo vendieran.
Moisés fue un rechazado.
Dios siempre ha usado para sus propósitos gente rechazada, descalificada y menospreciada.
David fue un rechazado. Calificando lo externo.            
1 Samuel 16:6-76Y aconteció que cuando ellos vinieron, él vio a Eliab, y dijo: De cierto delante de Jehová está su ungido. 7Y Jehová respondió a Samuel: No mires a su parecer, ni a lo grande de su estatura, porque yo lo desecho; porque Jehová no mira lo que mira el hombre; pues el hombre mira lo que está delante de sus ojos, pero Jehová mira el corazón.”
Dios le dijo a Samuel que ungiera al nuevo rey de Israel, pero Samuel se fue con la pinta de que tenía que ser alguien grande, Dios no mira lo externo como nosotros para calificar a las personas, Dios mira el corazón.
Probablemente fuiste un rechazado desde pequeño y el rechazo te ha perseguido, pero un día como hoy puedes ser libre de eso, romper esas ataduras del rechazo, dejarte de calificar por lo que la gente piensa y dice de ti, ni por lo que tú mismo dices de ti y aceptar caminar por lo que Dios mira en ti.
 
VI      SANANDO DEL RECHAZO Y LA DESCALIFICACIÓN
El sistema de calificación de Dios es diametralmente opuesto al de los hombres. Dios mira el corazón, lo de adentro, no lo de afuera, no lo que haces, sino la razón por la que lo haces.
Tres cosas te van a sacar del rechazo y podrás avanzar y cumplir todos los propósitos que Dios tiene para tu vida.

1.-El amor incondicional de Dios. Entender que Dios te ama como eres, como piensas, con todos tus errores.
Pero tienes que ser auténtico, porque Dios no puede bendecir a alguien que no es auténtico, a alguien que finge ser otra persona. Dios te conoce en tu casa, cuando no te ve nadie. Como cuando la señora se saca la faja. En la calle anda con faja, pero al llegar a la casa, se la quita y la realidad sale a la luz.
Dios te conoce por dentro. Dios te ama a pesar de tus pensamientos. A pesar de todo lo que se te ha ocurrido hacer. Entender esto te hace no dejar de orar porque la has regado. No dejes de venir a la iglesia porque la has echado a perder a veces. 
 
2.- Aceptarte a ti mismo. Dios te ama así como tú eres, pero quiere verte crecer a la estatura de Cristo. Pero debes aceptar tus debilidades, confrontar esas áreas oscuras que, a lo mejor, solo tú conoces.
No ores diciéndole a Dios que él ya conoce todo lo que tú eres y haces, no, dile lo que hiciste, dile lo que piensas, necesitas expresarlo, verbalizarlo, que Dios sepa que tú sabes que debes cambiar esos hábitos.
Esto no significa ser complaciente con el pecado, sino hablar con Dios con honestidad, sin una faja en el alma, como en lo Salmos:
 
Salmo 31:9-129 Ten misericordia de mí, oh Jehová, porque estoy en angustia; Se han consumido de tristeza mis ojos, mi alma también y mi cuerpo.10 Porque mi vida se va gastando de dolor, y mis años de suspirar; Se agotan mis fuerzas a causa de mi iniquidad, y mis huesos se han consumido. 11 De todos mis enemigos soy objeto de oprobio, Y de mis vecinos mucho más, y el horror de mis conocidos; Los que me ven fuera huyen de mí.12 He sido olvidado de su corazón como un muerto; He venido a ser como un vaso quebrado.”
El salmista está desgajando su corazón delante de Dios, le confiesa todo lo que él es y lo que siente. Es auténtico.
 
3.- Aceptar el proceso de cambio. Saber que entrarás en un proceso dirigido por Dios, que tu cambio no sucederá de la noche a la mañana, será un proceso, estás en reparación. Que el cambio siempre viene precedido de mucho tiempo de trabajo hacia tu interior.
 
El apóstol Pablo tenía una debilidad y le ruega a Cristo que se la quite:
2ª Corintios 12:8-108respecto a lo cual tres veces he rogado al Señor, que lo quite de mí. 9Y me ha dicho: Bástate mi gracia; porque mi poder se perfecciona en la debilidad. Por tanto, de buena gana me gloriaré más bien en mis debilidades, para que repose sobre mí el poder de Cristo. 10Por lo cual, por amor a Cristo me gozo en las debilidades, en afrentas, en necesidades, en persecuciones, en angustias; porque cuando soy débil, entonces soy fuerte.”
Cuando reconoces tus debilidades y anhelas hacer los propósitos de Dios en tu vida y servir a Dios con ellas o sin ellas, dice la Escritura que Cristo se hace fuerte en tus zonas más oscuras y de mayor debilidad.
 
 
VII     MINISTRACIÓN
Al igual que ese leproso hoy puedes decirle a Jesús, que el curó nuestros dolores, que quite de ti esa atadura de rechazo en tu alma, pero tienes que decirle cual es esa atadura, esa debilidad y confesársela ahí en tu interior, creyendo que Él la puede quitar.                
(NVI) Juan 6:37 “37 Todos los que el Padre me da vendrán a mí; y al que a mí viene, no lo rechazo.”
Dile: Señor, soy leproso, soy un rechazado, un descalificado, un menospreciado, pero si quieres, puedes limpiarme.

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