Predicaciones

I MENSAJE CENTRAL

La semana pasada Dios nos enseñó a pedir cosas grandes creyendo que su amor por nosotros es lo que lo hará posible y no nuestros esfuerzos o nuestras conductas.

Hoy Dios nos quiere enseñar en su palabra el poder que tiene entender y creer correctamente en su amor.

 

 

II          INTRODUCCIÓN

 

Juan 13:23 “23Y uno de sus discípulos, al cual Jesús amaba, estaba recostado al lado de Jesús.

 

El apóstol Juan conocía el amor de Jesús, se sabía amado y sabía expresarlo delante de todos los demás discípulos, a él se le conoce como el discípulo amado.

 

Hoy vamos a aprender del apóstol Juan como saberse amado, sentirse amado y poder expresarle al mundo entero que somos muy amados por Jesús, de aquí que el mensaje de hoy lleva por título: El discípulo amado.

 

 

III      SU AMOR POR TI DEBE SER LA BASE DE TU RELACIÓN CON ÉL

 

El capítulo diecisiete del Libro de Juan es uno de mis capítulos favoritos de toda la Biblia.

 

Aquí Jesús está orando al Padre por que ya ha terminado la obra que vino a hacer y va de regreso al Padre a recibir toda la gloria que antes tenía, pero antes de irse ora por sus doce discípulos, bueno que en ese momento eran once, Judas se había perdido, pero en el verso veinte comienza a orar por ti y por mí.

 

Juan 17:20, 23 y 26 “ 20Mas no ruego solamente por éstos, sino también por los que han de creer en mí por la palabra de ellos, 23Yo en ellos, y tú en mí, para que sean perfectos en unidad, para que el mundo conozca que tú me enviaste, y que los has amado a ellos como también a mí me has amado. 26Y les he dado a conocer tu nombre, y lo daré a conocer aún, para que el amor con que me has amado, esté en ellos, y yo en ellos.”

En todo el capítulo Jesús no se refiere al amor de ellos o de nosotros al Padre, sino al amor del Padre a nosotros, esa debe ser la base de tu relación con Él, saberte muy amado, saberte un discípulo amado de Jesús y del Padre.

Repítetelo todo el tiempo hasta que te salga por los poros porque ya está impregnado su amor en tu corazón.

 

IV         SU AMOR NOS HACE PERMANECER EN ÉL

Permanecer en su amor.

Juan 15:7-9 “7Si permanecéis en mí, y mis palabras permanecen en vosotros, pedid todo lo que queréis, y os será hecho. 8En esto es glorificado mi Padre, en que llevéis mucho fruto, y seáis así mis discípulos. 9Como el Padre me ha amado, así también yo os he amado; permaneced en mi amor.”

Jesús se sabía amado por el Padre y vino a enseñarnos que el Padre nos ama y que él nos ama.

Pedir al Padre y que todo nos sea hecho depende de que permanezcamos en Jesús y en sus palabras, dice este versículo, y al final Jesús nos aclara lo que significa permanecer en él cuando dice: permaneced en mi amor.

Saberte muy amado por el Padre y por Jesús es lo que te hace permanecer en él y entonces poder recibir todo lo que tu corazón le pida.

 

V          SE TRATA DEL AMOR DE DIOS POR USTED

Se trata del amor de Dios por usted y no del amor de usted a Dios.

El énfasis del antiguo pacto de la ley se trataba de su amor por Dios, el énfasis del nuevo pacto de la gracia se trata del amor de Dios por usted.

Jesús resumió toda la Ley en dos mandamientos:

Mateo 22:37 y 39 “37Jesús le dijo: Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente. 39Y el segundo es semejante: Amarás a tu prójimo como a ti mismo.”

Y eso Jesús lo tomó de la Ley:

Deuteronomio 6:4-5 “4Oye, Israel: Jehová nuestro Dios, Jehová uno es. 5Y amarás a Jehová tu Dios de todo tu corazón, y de toda tu alma, y con todas tus fuerzas.

Siendo sinceros ¿Alguna vez ha conocido a alguien que pueda amar a Dios así? Claro que no, ni siquiera David, que la Biblia dice que tenía un corazón como el del Señor y que era perfecto delante de sus ojos. Porque es humanamente imposible.

La Ley estaba diseñada para mostrarnos que no somos capaces de amar a Dios perfectamente.

Pero sabiendo Dios que nos era imposible Él nos mostró que solo Él podía amarnos con todo su corazón, con toda su alma, con toda su mente y con todas sus fuerzas cuando envió a su amado Hijo Jesucristo a redimirnos de todos nuestros pecados con su propia sangre y sacrificio.

Bajo el nuevo pacto el enfoque principal no es cuánto amas a Dios sino si te sabes amado por Dios de una manera incondicional y sobrenatural.

Por eso la Escritura dice:

(NTV) Romanos 8:38-39 “38 Y estoy convencido de que nada podrá jamás separarnos del amor de Dios. Ni la muerte ni la vida, ni ángeles ni demonios, ni nuestros temores de hoy ni nuestras preocupaciones de mañana. Ni siquiera los poderes del infierno pueden separarnos del amor de Dios. 39 Ningún poder en las alturas ni en las profundidades, de hecho, nada en toda la creación podrá jamás separarnos del amor de Dios, que está revelado en Cristo Jesús nuestro Señor.”

Se trata de Él. Usted ya está en Cristo.

Cuando decimos que se trata de Él y no de nosotros, no estamos diciendo que se trata de lo que nosotros hacemos para él o por él, sino de lo que Él hace para nosotros y por nosotros.

Cuando usted recibe a Cristo como su Señor y Salvador, decimos que usted está en Cristo, ya sea hoy su primer día o tenga cincuenta años en Cristo, lo que importa es que como usted ya está en Cristo, entonces tener un futuro bendecido no depende de lo mucho que se esfuerce en ser perfecto o por cambiar (aunque tendrá que hacerlo), sino depende de la persona de Jesús, porque acordamos que usted está en Cristo ¿Cierto?

 

1ª Juan 4:17(b) “pues como él es, así somos nosotros en este mundo.

Pregúntese entonces ¿Merece Jesús ser bendecido, favorecido y victorioso? Entonces usted también, porque usted está en Cristo.

 

Esto significa que hoy el Padre le ve y le evalúa en base a la perfección de Jesucristo y no por su pecado, de lo que hizo bien o mal o de lo que tiene que cambiar o ya cambió, no, siempre lo evalúa a través del amor por su Hijo y su perfección que lo cubre a usted haciendo que usted sea como él es, como acabamos de leer.

 

 

VI         LA PODEROSA OBRA CONSUMADA DE LA CRUZ

 

La obra consumada que quita toda enfermedad y borra nuestros pecados.

 

Mateo 8:16-17 “16Y cuando llegó la noche, trajeron a él muchos endemoniados; y con la palabra echó fuera a los demonios, y sanó a todos los enfermos; 17para que se cumpliese lo dicho por el profeta Isaías, cuando dijo: Él mismo tomó nuestras enfermedades, y llevó nuestras dolencias.”

Aquí dice que Él mismo, eso nos excluye a usted y a mí, ¿estamos de acuerdo? Que la Biblia sea tan enfática en poner este pronombre singular reflexivo (el mismo) es para que nosotros salgamos de la ecuación, esto lo hizo solo Él.

 

Jesús no solo sanaba a los enfermos y endemoniados porque los amaba, sino también para que se cumpliese la profecía dicha en Isaías, ¿Qué dice esa profecía que Mateo aclaró que Jesús vino a cumplir? Vayamos al Libro de Isaías:

 

Isaías 53:4-5 “4Ciertamente llevó él nuestras enfermedades, y sufrió nuestros dolores; y nosotros le tuvimos por azotado, por herido de Dios y abatido. 5Mas él herido fue por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados; el castigo de nuestra paz fue sobre él, y por su llaga fuimos nosotros curados..”

Lo que dice es que Él mismo ha tomado todo el castigo, juicio y condenación de todos los pecados, por lo tanto, usted y yo estamos excluidos de todo castigo, juicio y condenación por todos los pecados cuando recibimos a Jesús como nuestro Salvador.

 

Pero la historia no termina ahí, Dios emitió juicio sobre Jesús cuando tenía todos los pecados y todas las enfermedades sobre su cuerpo, por eso dice la Escritura, que Dios se alejó de Él por unos instantes, mientras se ejecutaba el juicio, y Jesús dijo: Padre, ¿Por qué me has desamparado?

 

Pero fue hasta que todo pecado y toda enfermedad habían sido castigados que Jesús gritó: “Consumado es”.      

 

Juan 19:30 “30 Cuando Jesús hubo tomado el vinagre, dijo: Consumado es. Y habiendo inclinado la cabeza, entregó el espíritu.”

¿Puede verlo? Jesús aguantó la cruz hasta que todo pecado, enfermedad y maldición fueron castigados en su propio cuerpo, por eso llamamos a lo que Jesús logró en la cruz una obra consumada.

Gálatas 3:13 “13Cristo nos redimió de la maldición de la ley, hecho por nosotros maldición (porque está escrito: Maldito todo el que es colgado en un madero),

Jesús lo hizo libre de toda maldición.

2ª Corintios 8:9 “9Porque ya conocéis la gracia de nuestro Señor Jesucristo, que por amor a vosotros se hizo pobre, siendo rico, para que vosotros con su pobreza fueseis enriquecidos.”

Lea el contexto de este versículo y verá como el Apóstol Pablo está hablando de dinero, de ofrendas.

Jesús en la cruz se llevó sus pecados, sus enfermedades, sus maldiciones generacionales y su pobreza o escasez, ¡Aleluya! ¿Cuántos lo creen?

 

 

VII        TÚ ERES EL DISCÍPULO AMADO DE JESÚS  

 

El Apóstol Juan descubrió el amor de Jesús y lo recibió hasta que se impregnó en todo su ser. La Biblia narra cinco veces que Juan era el discípulo amado de Jesús:

 

Juan 13:23 “23Y uno de sus discípulos, al cual Jesús amaba, estaba recostado al lado de Jesús.

 

Juan 19:26 “26Cuando vio Jesús a su madre, y al discípulo a quien él amaba, que estaba presente, dijo a su madre: Mujer, he ahí tu hijo.

 

Juan 20:2 “2Entonces corrió, y fue a Simón Pedro y al otro discípulo, aquel al que amaba Jesús, y les dijo: Se han llevado del sepulcro al Señor, y no sabemos dónde le han puesto.

 

Juan 21:7 “7Entonces aquel discípulo a quien Jesús amaba dijo a Pedro: ¡Es el Señor! Simón Pedro, cuando oyó que era el Señor, se ciñó la ropa (porque se había despojado de ella), y se echó al mar.

 

Y el último:

 

Juan 21:20-23 “ 20Volviéndose Pedro, vio que les seguía el discípulo a quien amaba Jesús, el mismo que en la cena se había recostado al lado de él, y le había dicho: Señor, ¿quién es el que te ha de entregar? 21Cuando Pedro le vio, dijo a Jesús: Señor, ¿y qué de éste? 22Jesús le dijo: Si quiero que él quede hasta que yo venga, ¿qué a ti? Sígueme tú. 23Este dicho se extendió entonces entre los hermanos, que aquel discípulo no moriría. Pero Jesús no le dijo que no moriría, sino: Si quiero que él quede hasta que yo venga, ¿qué a ti?”

 

El apóstol Juan fue el único discípulo de Jesús que murió de viejo, dicen algunos historiadores de la época que lo quisieron matar en aceite hirviendo pero que no se quemaba, un milagro operado por Dios, como el de los jóvenes hebreos en el horno de fuego, por eso lo desterraron a la isla de Patmos que era como una Isla cárcel, donde Jesús le dio a escribir el Apocalipsis.

 

¿Alguna razón para que Juan fuera el único de los discípulos que se cree que murió de viejo? Esta podría ser: Él fue el único discípulo que se autonombra “el discípulo al que Jesús amaba”, no sé si notó que las cinco veces que dice la Biblia que Juan se sabía amado por Jesús y lo ponía como un título que ostentaba, fue en el evangelio que él mismo escribió, el evangelio de Juan.

 

Juan se sabía muy amado, lo expresaba al recargarse en el pecho del Maestro delante de la gente y al escribir de él mismo como el discípulo al que Jesús amaba.

 

Eso es en lo que tenemos que trabajar en sabernos, y sobre todo, en sentirnos muy amados por el Padre y por Jesús a pesar de que hayamos cometido errores, estemos cometiendo errores o fallas o vayamos a cometer errores y fallas de conducta. Nada puede cambiar el amor perfecto de Dios sobre nosotros.

 

El amor de Dios para ti es un amor Ágape que significa: Incondicional, es decir, sin condiciones. Dios no condiciona su amor para contigo, tú tampoco condiciones el saberte y sentirte muy amado por Dios.

 

Solo tú puedes ponerte este título.

 

Nadie te puede poner el título del discípulo amado de Jesús, ese solo te lo puedes poner tú, con el mensaje de hoy, Dios nos quiere animar a cada uno de nosotros a sabernos que somos “el discípulo amado de Jesús”, así que puedes cambiar el título de este mensaje y poner dos palabras antes: Yo soy, para que el título quede: Yo soy el discípulo amado y siempre recuerdes que eres el discípulo amado de Jesús. 

 

 

VIII    ¡CUIDADO! QUE NADIE TE QUITE QUE ERES MUY AMADO POR EL PADRE

Jesús se bautiza y pasa esto:

Mateo 3:17 y 4:1-3 “17Y hubo una voz de los cielos, que decía: Este es mi Hijo amado, en quien tengo complacencia. 1Entonces Jesús fue llevado por el Espíritu al desierto, para ser tentado por el diablo. 2Y después de haber ayunado cuarenta días y cuarenta noches, tuvo hambre. 3Y vino a él el tentador, y le dijo: Si eres Hijo de Dios, di que estas piedras se conviertan en pan.

Dios dijo que era su Hijo amado y el diablo le dijo: Si eres hijo de Dios, el diablo le quito el adjetivo amado, porque el diablo sabe que cuando un hijo de Dios no se sabe amado por el Padre, es débil y el diablo tiene una oportunidad de vencerlo y eso era lo que el diablo quería que Jesús estuviera débil espiritualmente para poderlo tentar, pero Jesús se sabía muy amado por su Padre, porque se lo acababa de decir desde el cielo frente a Juan el bautista y la gente que estaba en el Jordán al momento de su bautizo.

Dios lo llamó amado, el diablo no, pero Jesús decidió hacer caso a lo que decía su Padre y no a lo que decía el diablo.

Esto nos da una gran enseñanza: Haga caso a lo que le dice Dios en su palabra y no haga caso lo que el diablo le dice en su mente.

Entre más llene su mente de la palabra de Dios, menos podrá hacer caso a lo que el diablo quiera decirle a su mente.

El diablo no quiere que te sepas amado, si no puede evitar que te sepas hijo, va a hacer todo lo posible para que no te sepas amado o que dudes ocasionalmente de que eres un hijo amado del Padre.

Un tiempo atrás prediqué un mensaje que se llamó: No amarte duele, bueno hoy te puedo decir dos cosas acerca de esto: Que no saberte amado por Dios y por Jesús duele más, y que no amarte es una consecuencia de no saberte muy amado por Dios.

 

IX         MINISTRACIÓN      

 

El anhelo de mi corazón es que hoy salgas de aquí sabiéndote muy amado del Padre y de Jesús.

           

Que de hoy en adelante esa será la base de tu relación con Dios y con Cristo, sabiendo que si permaneces en su amor, todo lo que pidas el Padre te lo dará.

 

Y que toda enfermedad, todo pecado, toda maldición y toda pobreza y escasez ya han sido pagadas por Cristo en la cruz y no tienen derecho legal, ninguna de ellas a estar en tu vida.

 

Reclama ese derecho que tú tienes a la salud, a la santidad, a la bendición, a la riqueza y a la abundancia, al amparo de su amor por ti manifestado en Cristo Jesús Señor nuestro.

 

Por eso dice 1ª Juan 4:10

 

(NVI) 1ª Juan 4:10 “10 En esto consiste el amor: no en que nosotros hayamos amado a Dios, sino en que él nos amó y envió a su Hijo para que fuera ofrecido como sacrificio por el perdón de nuestros pecados.”

Que hoy usted pueda decir: Yo soy el discípulo amado de Jesús.

 

Amén.

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