Dom, Mar 20, 2011
Persevera por tu milagro
por Luis David Meza
La semana pasada hablamos de tener pensamientos de bien y no de mal. Enseñábamos una verdad bíblica: Somos lo que pensamos. La palabra dice: Porque tal es el pensamiento en su corazón tal es el. Aprendimos que tenemos que pensar bien de nosotros, bien de las personas y bien de Dios. También dijimos que Dios tiene pensamientos más altos que los nuestros. Y que una manera de ver este pasaje es que Tú tienes que pensar alto de ti para provocar a Dios a pensar Más alto de ti, que tu le pones a Dios el estándar de sus pensamientos sobre ti.
También hablamos de perseverar en tus pensamientos. La palabra de Dios dice:
Isaías 26:33Tú guardarás en completa paz a aquel cuyo pensamiento en ti persevera; porque en ti ha confiado.”
            Si se da cuenta, perseverar implica confiar, está hablando de fe.

LAS INSTRUCCIONES DE DIOS
La palabra de Dios no siempre es congruente con nuestra manera de pensar, no siempre es lógica. Es más, generalmente es todo lo contrario. Pero siempre se cumple. No importa las instrucciones que Dios te haya dado, no importa lo que Dios dijo que sucedería contigo, eso lo va a hacer, aunque las circunstancias apunten a que es un locura, una idea que pudieras pensar hasta loca. Claro si tú la crees y perseveras en ella.

En la biblia hay una historia de cómo Dios le dijo al Profeta Elías que lo alimentaría un cuervo.
1ª Reyes 17:1-6 “1Entonces Elías tisbita, que era de los moradores de Galaad, dijo a Acab: Vive Jehová Dios de Israel, en cuya presencia estoy, que no habrá lluvia ni rocío en estos años, sino por mi palabra.2Y vino a él palabra de Jehová, diciendo:3Apártate de aquí, y vuélvete al oriente, y escóndete en el arroyo de Querit, que está frente al Jordán.4Beberás del arroyo; y yo he mandado a los cuervos que te den allí de comer.5Y él fue e hizo conforme a la palabra de Jehová; pues se fue y vivió junto al arroyo de Querit, que está frente al Jordán.6Y los cuervos le traían pan y carne por la mañana, y pan y carne por la tarde; y bebía del arroyo.”

Imagínate, que Dios te diga te alimentará un cuervo. No suegras no está hablando de su yerno. Algunas suegras que viven en casa de su yerno, dijeron, “esta palabra se ha cumplido hoy aquí delante de ustedes”. Jaja. Pues no.
Imagínate que yo te dijera, Dios me dijo que te dijera: Ve a tu casa que unos cuervos te llevarán un kilo de arrachera. Dirías ¿que esta predicando este hombre? Pero Dios es así, nos da palabras que suenan un poco extrañas y más cuando miras las circunstancias, pero hoy nos quiere enseñar que debemos perseverar en nuestros pensamientos para que sucedan nuestros milagros.
De ahí el tema de la prédica de hoy: Persevera por tu milagro.

DOS TIPOS DE MILAGROS
En el ministerio de Jesús podemos ver dos tipos de milagros: los que sanaban instantáneamente y los que sanaban en el camino. Podemos ver el ejemplo de aquel ciego que se le acercó, y al verle, Jesús le dijo:

-¿Crees que puedo sanarte? –Así lo creo- respondió el ciego-Sé sano-dijo Jesús. Y al instante recuperó la vista y fue sano. Vemos otros milagros que también sucedieron al instante como aquella mujer con flujo de sangre que tocó el borde del manto del Maestro y la palabra nos dice: que el flujo de sangre cesó. Lo mismo sucedió con la hija de Jairo y con aquel paralítico que metieron por el techo. Pero dentro del ministerio de Jesús, también hubo milagros que no sucedieron al instante, sino que ocurrieron en el camino. Tanto en unos como en otros, la palabra nos confronta a creer, aun cuando algunos pueden suceder al instante y otros en el camino. Acompáñame al libro de Marcos:

Marcos 6:39-4439Y les mandó que hiciesen recostar a todos por grupos sobre la hierba verde.40Y se recostaron por grupos, de ciento en ciento, y de cincuenta en cincuenta.41Entonces tomó los cinco panes y los dos peces, y levantando los ojos al cielo, bendijo, y partió los panes, y dio a sus discípulos para que los pusiesen delante; y repartió los dos peces entre todos.42Y comieron todos, y se saciaron.43Y recogieron de los pedazos doce cestas llenas, y de lo que sobró de los peces.44Y los que comieron eran cinco mil hombres.”
 
-¡Mira que palabra tan desafiante para los discípulos!, primero les había dado la orden de acomodar a las personas en grupos  de cincuenta y de cien. Los discípulos habían obedecido  una idea loca y se pudieron haber preguntado: “¿Para qué acomodarlos de esa manera?”, “¿Qué les vamos a dar de comer? ¡La comida no es suficiente!” Después de bendecir los alimentos, Jesús les dio a sus discípulos  para que los repartiesen entre la multitud. Yo me puedo imaginar ese momento, cuando Jesús les daba a cada uno de ellos una porción,  supongo que se los entregaba en una pequeña cesta o en un pequeño depósito, o quizás utilizando sus mismas vestiduras; ahora bien, ¿por qué iban a repartirlos?
Ellos comenzaron a repartirlos, sabiendo que en el vestido solo traían para tal vez 10 0 15 personas, y mientras ellos caminaban, iban y venían a Jesús creyendo que les daría otro paquete de panes y peces, el milagro sucedía mientras ellos caminaban. Haciendo cálculos, se cree que había hay mínimo unas 15,000 personas porque no cuentan a las mujeres y a los hijos. Si cada discípulo podría alimentar a 10 personas en cada viaje, cada uno de los 12 tuvo que dar 125 vueltas entre Jesús y la multitud. El milagro no sucedió al instante, sucedió en el camino. Eso es perseverar por un milagro.
Muchos milagros los hemos dejado de ver porque todos los días nos vemos desafiados a permanecer creyendo, por nuestra familia, por la siembra que hacemos, por nuestro trabajo, nuestras finanzas. Si Dios te ha dado una palabra ¡No dudes! ¡Mantente creyendo! porque el milagro sucede en el camino.
 
ENFOQUE EN EL MILAGRO NO EN EL METODO.
El lodo de saliva.
Juan 9:6-7 6Dicho esto, escupió en tierra, e hizo lodo con la saliva, y untó con el lodo los ojos del ciego,7y le dijo: Ve a lavarte en el estanque de Siloé (que traducido es, Enviado). Fue entonces, y se lavó, y regresó viendo.”
Imagínate lo que pudo haber pensado mientras caminaba. Qué bueno que no vio como Jesús hizo el lodo, porque a lo mejor su mente natural lo traiciona. Usted critica si ve a alguien imponer las manos para que sane, o soplar, o ponerle el pie encima. Usted solo crea y manténgase creyendo, persevere por su milagro y no se preocupe por el método que Dios quiera usar en usted.
 
Naamán sumergiéndose 7 veces.
2ª reyes 5:10-1410Entonces Eliseo le envió un mensajero, diciendo: Ve y lávate siete veces en el Jordán, y tu carne se te restaurará, y serás limpio.11Y Naamán se fue enojado, diciendo: He aquí yo decía para mí: Saldrá él luego, y estando en pie invocará el nombre de Jehová su Dios, y alzará su mano y tocará el lugar, y sanará la lepra.12Abana y Farfar, ríos de Damasco, ¿no son mejores que todas las aguas de Israel? Si me lavare en ellos, ¿no seré también limpio? Y se volvió, y se fue enojado.13Mas sus criados se le acercaron y le hablaron diciendo: Padre mío, si el profeta te mandara alguna gran cosa, ¿no la harías? ¿Cuánto más, diciéndote: Lávate, y serás limpio?14El entonces descendió, y se zambulló siete veces en el Jordán, conforme a la palabra del varón de Dios; y su carne se volvió como la carne de un niño, y quedó limpio.”

Quiero que se imagine que pudo haber pensado Naaman en la primera zambullida, ¡que locura estoy haciendo!, en la segunda, ¡Si yo soy el ministro de la defensa de la nación más poderosa del mundo!, en la tercera; ¡Me están viendo todos mis soldados! ¿Qué van a pensar de mi?, pero el persistió y hasta la séptima, cuando salió de la séptima zambullida, su piel sanó y quedó limpia como la de un bebé. Listo para un comercial de Gerber o de Huggies.
 
Los 10 leprosos agradecidos
Lucas 17:12-1912Y al entrar en una aldea, le salieron al encuentro diez hombres leprosos, los cuales se pararon de lejos13y alzaron la voz, diciendo: ¡Jesús, Maestro, ten misericordia de nosotros!14Cuando él los vio, les dijo: Id, mostraos a los sacerdotes. Y aconteció que mientras iban, fueron limpiados.15Entonces uno de ellos, viendo que había sido sanado, volvió, glorificando a Dios a gran voz,16y se postró rostro en tierra a sus pies, dándole gracias; y éste era samaritano.17Respondiendo Jesús, dijo: ¿No son diez los que fueron limpiados? Y los nueve, ¿dónde están?18¿No hubo quien volviese y diese gloria a Dios sino este extranjero?19Y le dijo: Levántate, vete; tu fe te ha salvado.”
Ellos fueron sanados en el camino, pero imagina que conversación entre los diez. ¿Y a que vamos con el sacerdote? ¿Qué le vamos a mostrar? Pero creyeron al instante y perseveraron en el camino creyendo en que recibirían su milagro y en el camino, ¡Pum!. El milagro ocurrió.
 
PERMANECE EN JESÚS ANTES Y DESPUÉS DE TU MILAGRO
Mire lo que tuvieron que hacer los otros nueve que recibieron su milagro pero no permanecieron con Jesús.
Levítico 14:1-20“1Y habló Jehová a Moisés, diciendo:2Esta será la ley para el leproso cuando se limpiare: Será traído al sacerdote,3y éste saldrá fuera del campamento y lo examinará; y si ve que está sana la plaga de la lepra del leproso,4el sacerdote mandará luego que se tomen para el que se purifica dos avecillas vivas, limpias, y madera de cedro, grana e hisopo.5Y mandará el sacerdote matar una avecilla en un vaso de barro sobre aguas corrientes.6Después tomará la avecilla viva, el cedro, la grana y el hisopo, y los mojará con la avecilla viva en la sangre de la avecilla muerta sobre las aguas corrientes;7y rociará siete veces sobre el que se purifica de la lepra, y le declarará limpio; y soltará la avecilla viva en el campo.8Y el que se purifica lavará sus vestidos, y raerá todo su pelo, y se lavará con agua, y será limpio; y después entrará en el campamento, y morará fuera de su tienda siete días.9Y el séptimo día raerá todo el pelo de su cabeza, su barba y las cejas de sus ojos y todo su pelo, y lavará sus vestidos, y lavará su cuerpo en agua, y será limpio.
10El día octavo tomará dos corderos sin defecto, y una cordera de un año sin tacha, y tres décimas de efa de flor de harina para ofrenda amasada con aceite, y un log de aceite.11Y el sacerdote que le purifica presentará delante de Jehová al que se ha de limpiar, con aquellas cosas, a la puerta del tabernáculo de reunión;12y tomará el sacerdote un cordero y lo ofrecerá por la culpa, con el log de aceite, y lo mecerá como ofrenda mecida delante de Jehová.13Y degollará el cordero en el lugar donde se degüella el sacrificio por el pecado y el holocausto, en el lugar del santuario; porque como la víctima por el pecado, así también la víctima por la culpa es del sacerdote; es cosa muy sagrada.14Y el sacerdote tomará de la sangre de la víctima por la culpa, y la pondrá el sacerdote sobre el lóbulo de la oreja derecha del que se purifica, sobre el pulgar de su mano derecha y sobre el pulgar de su pie derecho.15Asimismo el sacerdote tomará del log de aceite, y lo echará sobre la palma de su mano izquierda,16y mojará su dedo derecho en el aceite que tiene en su mano izquierda, y esparcirá del aceite con su dedo siete veces delante de Jehová.17Y de lo que quedare del aceite que tiene en su mano, pondrá el sacerdote sobre el lóbulo de la oreja derecha del que se purifica, sobre el pulgar de su mano derecha y sobre el pulgar de su pie derecho, encima de la sangre del sacrificio por la culpa.18Y lo que quedare del aceite que tiene en su mano, lo pondrá sobre la cabeza del que se purifica; y hará el sacerdote expiación por él delante de Jehová.19Ofrecerá luego el sacerdote el sacrificio por el pecado, y hará expiación por el que se ha de purificar de su inmundicia; y después degollará el holocausto,20y hará subir el sacerdote el holocausto y la ofrenda sobre el altar. Así hará el sacerdote expiación por él, y será limpio.
Hicieron conforme a la costumbre de la sociedad de esos días. Expiación es sacrificio para perdón de pecados y salvación.
El leproso 10, dijo, yo no quiero seguir la corriente de este mundo, yo regreso a la fuente de mi milagro, y regreso a Jesús:
Lucas 17:1919Y le dijo: Levántate, vete; tu fe te ha salvado.”
Más importante que tu milagro es tu salvación.
 

CONCLUSIÓN
Persevera en tu milagro. Está en el camino. No desmayes si no ves que está sucediendo. Si es un milagro financiero y te dicen que las cosas están muy difíciles en la economía, en el cambio de gobierno, persevera creyendo.
Si es la reconciliación de tu matrimonio, persevera, aunque todo parezca indicar que no se hará.
Si es tu salud, y los médicos ya te dijeron que no hay más que hacer. Ese es el momento en el donde a Dios le gusta entrar en acción. Cuando la gente sabe que no fue la ciencia ni hombre y que sólo Él lo puede hacer. Pídeselo, créele y mantente creyendo, persevera por tu milagro.
 

Tu quieres un milagro hoy, yo te pregunto: ¿Te has dado cuenta cuantos milagros ha hecho Jesús en tu vida? ¿Recuerdas esa enfermedad? ¿Ese accidente que te pudo haber costado la vida? ¿Ese problema financiero? Pregúntate: ¿Regresaste a Jesús a darle Gloria a Dios o saliste corriendo a contárselo a la sociedad, para mostrarles que bueno es Dios contigo, pero te alejaste de Jesús Su Hijo? ¿Se te ha olvidado darle le Gloria a Dios todos los días por el milagro de la vida?
Regresa a Jesús hoy y dale Gloria a Dios por todo lo que tienes, por todos los milagros que han ocurrido en tu vida. Tu propia vida ya es un gran milagro. Y Persevera en tus pensamientos por el milagro siguiente. El que te trajo hoy o el que has estado pensando en toda la prédica.