Dom, Abr 10, 2011
Entrando por la Puerta
por Luis David Meza
La semana pasada hablamos de las puertas y conocimos que hay dos tipos de puertas, las estrechas y las anchas; y dijimos que las anchas nos llevan a la perdición, a la muerte y a generar condiciones de muerte, como tristeza, depresión, escasez, pobreza, enfermedad. Esas puertas anchas son fáciles de entrar pero la recompensa es muy poca, y muchas veces nula. Aprendimos que entrar por las puertas angostas o estrechas implica, esfuerzo, costo, y preparación. Hoy vamos a seguir hablando de puertas, solo que hoy hablaremos de cómo llamar a la puerta para que Dios la abra y que vamos a encontrar al atravesar por ella. Así que el tema de hoy se llama: Entrando por la Puerta.
{rokbox title=| Entrando por la Puerta |} images/servicios/2011/entrando_por_la_puerta.jpg{/rokbox}ENCONTRAR LA PUERTA

Génesis 7:15-16 “15 Vinieron, pues, con Noé al arca, de dos en dos de toda carne en que había espíritu de vida. 16Y los que vinieron, macho y hembra de toda carne vinieron, como le había mandado Dios; y Jehová le cerró la puerta.”
Cuando Dios le dijo a Noé que vendría un diluvio, le dio instrucciones de construir un arca y de cómo hacerla, incluyendo la puerta, esta tenía que ser pensada para que todo animal pudiera pasar, con un ancho y un alto correcto.
Si Dios diseño una puerta para animales, ¿no puede diseñar una para ti? una donde cumplas tu propósito. La puerta para ti es diseñada solo para ti y esta puerta es diseñada por Dios.
Pero no con solo existir la puerta los animales entraron, tenían primero que conocer que había una puerta para ellos.
 
TOCANDO LA PUERTA.

 Mateo 7:7   “7  Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y se os abrirá.”
Tienes que pedir dirección a Dios, Él te la va a dar, y una vez que te la de, debes tú buscar la puerta que te llevará a lograrlo, si buscas, vas a encontrarla y cuando la encuentres tienes que llamar a la puerta para que se abra.
 
 Así que si pides una novia o un novio conforme a la voluntad de Dios, el primero te dará dirección y te dirá que tipo de persona debes buscar. Eso es dirección. Después tú debes buscar a esa persona, estar atento(a) para cuando aparezca y y si buscas los vas a hallar, y una vez hallado, la puerta debes tocar para que se abra.
 
Las puertas nunca se van a abrir con altivez, arrogancia o soberbia, ya que la palabra dice que Dios resiste a los soberbios. Así que el principio para tocar una puerta es la humildad, la sencillez y la seguridad teniendo definido tu destino para saber que puerta tomar.
 
Lucas 13:25 “25  Después que el padre de familia se haya levantado y cerrado la puerta, y estando fuera empecéis a llamar a la puerta, diciendo: Señor, Señor, ábrenos, él respondiendo os dirá: No sé de dónde sois.”
Apocalipsis 3:20  “20He aquí, yo estoy a la puerta y llamo; si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré a él, y cenaré con él, y él conmigo.”

            Así que la manera de llamar es pidiéndole al Señor que el abra esa puerta.
Tienes que creer que es tiempo de que se abren puertas que antes estuvieron cerradas.
Colosenses 4:2-4   “2Perseverad en la oración, velando en ella con acción de gracias; 3orando también al mismo tiempo por nosotros, para que el Señor nos abra puerta para la palabra, a fin de dar a conocer el misterio de Cristo, por el cual también estoy preso, 4para que lo manifieste como debo hablar.”
Uno de los principios para abrir y cerrar puertas es perseverar en la oración, clamando a Dios por esas puertas.
Aunque la puerta que quieres que se abra sea para un buen propósito, tienes que perseverar orando, si el mismo Pablo oró para que se abriera la puerta para la palabra, con mayor razón tu necesidad también lo necesita.
 

AL ATRAVESAR LA PUERTA

1ª Corintios 16:9   “9porque se me ha abierto puerta grande y eficaz, y muchos son los adversarios.”
 1ª Corintios 16:9  “Aquí se me han abierto las puertas para predicar y enseñar. Los resultados son muchos y a pesar de que muchos son también los adversarios.
 1ª Corintios 16:9  “9 porque se me ha presentado una gran oportunidad para un trabajo eficaz, a pesar de que hay muchos en mi contra”.
Pablo entendía que no precisamente las puertas grandes llevan a grandes oportunidades, pero él se refería a que veía una gran oportunidad y que era eficaz, refiriéndose a que no era solo lo que veía en ese momento, si no que lo que venía después era mejor.
 
Una puerta eficaz, demanda de ti, eficiencia, efectividad, responsabilidad, sabiduría para que lo que se vislumbra se obtenga, siendo grande en el contexto.
 
Por la falta de entender principios como estos cuando ha venido a tu vida una puerta grande y eficaz, no has podido aprovecharla, pregúntate si no tuviste efectividad o un buen proceder, no es que la puerta no fuera eficaz, y es que ese proceder te abre otra puerta y esa otro proceder te abre otra.
 
Pablo dijo, “se me abrió la puerta grande y eficaz”, pero también dijo que muchos eran los adversarios, un concepto que tenemos que componer los cristianos, es que creemos que cuando algo se pone difícil no es de Dios.
Si tú esperas muchos resultados, lo más probable es que encontrarás muchos adversarios.
Los muchos adversarios te preparan para los muchos resultados.
 

TU TIENES QUE HACERLO

Mateo 11:12   “12Desde los días de Juan el Bautista hasta ahora, el reino de los cielos sufre violencia, y los violentos lo arrebatan.”
(NVI) dice “12 Desde los días de Juan el Bautista hasta ahora, el reino de los cielos ha venido avanzando contra viento y marea, y los que se esfuerzan logran aferrarse a él.”
Otra versión dice: los energéticos lo arrebatan.
            Dios te abre los caminos, pero tú tienes que caminarlos. Tú tienes que hacer que las cosas sucedan. Deja ya de responsabilizar a los demás por que las cosas no te salen.


TIENES HABILIDADES PARA SER RESPONSABLE 

            Dios te ha dado responsabilidades. Esas puertas representan para ti responsabilidades. La del matrimonio para toda la vida, la de ser un padre ejemplar, la de ser un hijo obediente, la de tener un cuerpo saludable, la de ser un profesionista ético, la de ser un excelente trabajador, la de ser un gran empresario, la de educar a tus hijos en la Palabra, la de tener un noviazgo en santidad, etc. Todas esas puertas una vez que las atraviesas se convierten en responsabilidades para ti.
 La palabra responsabilidades viene del latín “responder con habilidades”. Dios te hace responsable pero te da las habilidades.
            De todo lo que tú eres responsable, si como esposo, tú eres responsable de mantener la armonía y la paz en el hogar, pero también te da la habilidad para lograrlo.
Si tú no eres el responsable del centro de mando del transbordador espacial es porque Dios no te dio esas habilidades o no las tienes aún.
Los solteros, Dios no les dio la habilidad de saber criar a los hijos, cuando se casan, Dios pone esas habilidades.
 
 
TENEMOS DEBILIDADES

Todos tenemos debilidades, pero no somos debiluchos.
2ª Corintios 12:9  “9Y me ha dicho: Bástate mi gracia; porque mi poder se perfecciona en la debilidad. Por tanto, de buena gana me gloriaré más bien en mis debilidades, para que repose sobre mí el poder de Cristo.”
            Reconoce tus debilidades y reconoce lo que Dios te quiere hacer en esas debilidades. EL quiere cambiar tus debilidades por fortalezas. Por eso te ha dicho que eres más que vencedor, que todo lo puedes en Cristo, que te fortalece.
Hechos 1:8  “ 8pero recibiréis poder, cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo, y me seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria, y hasta lo último de la tierra.”
            Jesús te prometió que el Espíritu Santo te llenaría, te bautizaría y serías lleno del poder de Dios, y todas tus debilidades, todos tus “no puedo”, serían suplidas por el poder de Dios.
            Si algo tienes que buscar todos los días es que Jesús te bautice en el poder del Espíritu Santo, para que recibas el poder de hacerlo todo.
            Si todavía piensas que hay cosas que no puedes hacer, o no puedes hacer bien, tienes que anhelar con más fuerzas que Jesús te llene de su Santo Espíritu, sabiendo que eso te dará el poder de hacer las cosas que hoy no puedes.
            ¿Qué no está cansado de no poder? Tal vez sea porque no ha anhelado, no ha creído, lo suficiente en el poder de Dios.
 

            Pida y Dios le dará dirección; busque y encontrará la puerta correcta, llame al Señor para que se le abra y la promesa es que Dios se la abrirá.
            Prepárese por que encontrará adversarios, pero usted tiene el poder para vencerlos. Dios le dio habilidades para poder responder a esos compromisos, que comúnmente le llamamos responsabilidades.
            Anhele ser lleno del Espíritu Santo para que usted reciba el poder de hacer las cosas que anhela, las que Dios le dirige, derrotar a los adversarios detrás de las puertas y obtener muchos resultados.
    
            Deja que el Señor te llene de su Espíritu, y comienza a pedir, que te hable donde buscar y cuando llegues a la puerta, llama para que el abra. Dile ¡Señor, Señor¡ Ábreme la puerta.